Cámara de Acuacultura pide medidas de retaliación contra Brasil por restricciones al ingreso del camarón ecuatoriano
La Cámara Nacional de Acuacultura solicitó al Gobierno la aplicación de medidas de retaliación contra Brasil, ante la falta de apertura de su mercado al camarón ecuatoriano. Según el gremio, entre enero y marzo del 2026, la brecha comercial entre ambos países alcanzó los USD 225 millones con un escenario deficitario para la oferta nacional.
Brasil no ha permitido el ingreso de productos ecuatorianos históricamente, reconoció en NotiMundo A La Carta, José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura. Aseguró que la oferta apetecida en otros países como el banano y atún no tienen acceso al mercado brasileño.
Pero el caso del camarón, explicó Camposano, es distinto. Desde la Cámara de Acuacultura se han agotado "todos los esfuerzos" para que se permita el ingreso del producto al mercado brasileño sin que exista una respuesta favorable hasta el momento.
A finales del 2024, recordó, existió una ligera posibilidad de que Brasil acepte el camarón ecuatoriano, siempre y cuando esté cocido, pelado y desvenado. Sin embargo, en diciembre de ese año, los productores brasileños anunciaron el cierre unilateral e injustificado para cualquier presentación de camarón. Posteriormente, el presidente Daniel Noboa se reunió con su homólogo Lula da Silva, quien prometió liberar estas restricciones, algo que aún no se ha cumplido.
Uno de los impedimentos del ingreso del camarón ecuatoriano a Brasil es la restricción sanitaria. Se exige la llegada de la oferta exportable sin enfermedad alguna cuando, según Camposano, se trata de una barrera comercial "disfrazada de requerimiento técnico". Esto, debido a que el camarón brasileño tiene incluso más enfermedades que el ecuatoriano y no está en la facultad de solicitar algo que no puede ofrecer.
"Es un proteccionismo en términos generales (...) la normativa internacional se presta para este tipo de proteccionismo (...) jugamos con reglas obsoletas", dijo.
Frente a esto, el pedido de la Cámara es evaluar la posibilidad de una eventual medida de reequilibrio, pero en el sector vehicular por su peso dentro de las importaciones brasileñas. El gremio solicitó que el Gobierno analice alternativas como una sobretasa arancelaria temporal, suspensión de preferencias y un recargo compensatorio.
De acuerdo con Camposano, la disposición debe ser proporcional, temporal y técnicamente sustentada, con una vigencia inicial de 12 meses y revisiones trimestrales, condicionando su levantamiento a una apertura plena, efectiva y verificable del mercado brasileño al camarón ecuatoriano.
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