Fedexpor propone "simplificar" el diálogo para recuperar el comercio con Colombia
El diálogo entre Ecuador y Colombia se mantiene, pese a la vigencia de los aranceles recíprocos, así lo anunció la canciller Gabriela Sommerfeld. Desde el pasado 24 de febrero, Colombia cobra una tarifa del 30% a productos ecuatorianos. El Decreto 170 emitido por el presidente Gustavo Petro afecta a 23 partidas arancelarias y 73 subpartidas, entre ellas, fréjol, arroz, grasas y aceites de pescado, zapatos, neumáticos, plástico, papel, cartón y tubos de hierro.
Además, se restringe el ingreso de cierta mercancía desde Ecuador por la vía terrestre. Banano, aguacate, coco, papa, cebollas, tomate, legumbres y otros productos se verán impactados por esta medida.
Las tarifas oficializadas por Colombia llegan semanas después de que, el pasado 1 de febrero, Ecuador aplicó un arancel del 30% para productos colombianos bajo la denominación de una 'tasa de seguridad'. El gobierno ecuatoriano cuestionó a Colombia por una supuesta inacción para el control del narcotráfico en frontera, una disputa que, llevada al plano comercial, desembocó en demandas de ambas partes en la Comunidad Andina.
Desde el sector exportador ecuatoriano, el pedido es hallar una solución urgente para cesar las tensiones comerciales. Xavier Rosero, presidente de Fedexpor, alertó que 100 empresas tienen relación directa o significativa con el mercado colombiano y, al menos el 30% de su facturación corresponde a la exportación de productos al vecino país.
Según Rosero, la imposición de aranceles desembocó incluso en que proveedores colombianos inicien cotizaciones con Brasil, México y China, en medio de las fricciones con Ecuador. Advirtió que, mientras más se prolongue una solución a los aranceles, las suspensiones en los contratos con Colombia podrían derivar en su eliminación.
"Si la disputa no deja enrumbada una solución inmediata con un horizonte de, al menos, el mediano plazo, es probable que esos negocios no se puedan volver a recuperar", enfatizó.
Mientras las actividades comerciales entre Ecuador y Colombia se mantienen, las actividades ilícitas y de contrabando se benefician en la frontera, detalló Rosero. Insistió en que, cualquier gravamen aplicado perjudica principalmente a los negocios lícitos e incentiva la irregularidad.
De acuerdo con Rosero, el diálogo entre ambos países debería "simplificarse" a dos objetivos: reforzar la seguridad en la frontera y restablecer las relaciones comerciales. Señaló que, si bien existía cierta expectativa sobre el hallazgo de soluciones, aún no se han evidenciado resultados de las conversaciones.
"Hay dos objetivos los cuales las poblaciones colombianas y ecuatorianas estaremos de acuerdo: que haya una frontera más segura y que las empresas que han desplazado las actividades ilícitas, sigan expandiéndose para ganarle espacio al contrabando", puntualizó.
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