Aranceles

Guerra arancelaria con Colombia pone en riesgo al comercio y empleo en Ecuador, alerta exministro de Finanzas

El 24 de febrero de 2026 entraron en vigor los aranceles del 30 % impuestos por el Gobierno colombiano a 73 productos provenientes de Ecuador.

Esto tras la publicación del decreto presidencial que oficializa la medida en respuesta a la "tasa de seguridad" aplicada por el Gobierno de Daniel Noboa a las importaciones de productos colombianos, que rige desde el pasado 1 de febrero. 

La guerra arancelaria surgió, según Noboa, por la falta de acciones de Colombia para la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera. 

La norma precisa que el arancel se aplicará a 23 partidas arancelarias desagregadas en 73 subpartidas, que abarcan distintos productos agrícolas, alimenticios e industriales.

En NotiMundo al Día, Mauricio Pozo, exministro de Economía y Finanzas, indicó que las restricciones al comercio no favorecen a la actividad económica ecuatoriana ni colombiana. 

"Esto va en contravía a lo que se está haciendo por el propio Gobierno: buscando la firma de acuerdos de comercio con múltiples países para tratar de insertarnos mejor en esos mercados", apuntó. 

Pozo insistió en que el problema de la cooperación en seguridad debería tratarse y solventarse en esa área, pues no es ni eficiente ni estratégicamente adecuado tratar de arreglarlo con una imposición arancelaria. "Esto, además, alimenta mecanismos ilegales de comercio, como el contrabando", alertó. 

En este sentido, consideró que se deberían agotar todas las instancias de diálogo entre ambas naciones. "Estamos dañando el comercio con un socio importante", advirtió. 

En cuanto a las consecuencias inmediatas que esto podría traer, Pozo dijo que Ecuador tiene algunas desventajas en este proceso, pues Colombia es un país 3.5 veces más grande, lo que le da una mayor capacidad para manejar situaciones de esta naturaleza. Además, tiene un saldo comercial favorable. "Esto nos puede terminar complicando a nosotros", sostuvo.

Otra de las afectaciones se podría evidenciar en el tema de empleo, porque una caída de ventas podría representar que las empresas ecuatorianas dedicadas a la exportación deban prescindir de ciertos trabajadores. 

"En resumen, esto no le conviene a Colombia ni Ecuador; eso no quiere decir que no se busque arreglar el problema del narcotráfico, pero creo que por la vía arancelaria es una ruta equivocada" puntualizó. 

Mira la entrevista completa:

Escucha la entrevista completa: