Proyección económica

Medidas económicas a largo plazo sin pensar en la lógica de "apagar incendios" deben sostener la Agenda 2040, afirma analista

Cuatro ejes sostienen la Agenda 2040, lanzada por el Gobierno en materia económica.

El Gobierno presentó la Agenda de Crecimiento Ecuador 2040. La iniciativa se sostiene de cuatro pilares: institucionalidad y seguridad jurídica, estabilidad fiscal, competitividad e inversión productiva y fortalecimiento de la dolarización. Uno de los objetivos, según el presidente Daniel Noboa, es tener reglas claras para generar confianza en las inversiones en sectores estratégicos.

De acuerdo con la ministra de Finanzas, Sariha Moya, se prevé una mejora en la calidad del gasto y medidas para evitar distorsiones que afecten la generación de empleo. Agregó que la Agenda 2040 contará con una gobernanza permanente, bajo avances medibles.

En el marco de la Agenda 2040, Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), anunció que el organismo jugara un rol fundamental en su cumplimiento. Desde el BID, se plantea una combinación entre financiamiento y recursos no reembolsables para la ejecución de proyectos a corto, mediano y largo plazo.

Para el analista económico, Isaac Román, esta planificación debe ser contextualizada en la realidad del país. Si bien fue creada con el apoyo de la empresa privada, el sector público y organismos multilaterales, consideró que será un desafío el ponerla en marcha.

Uno de los pilares de la Agenda 2040 es la seguridad jurídica, algo que, según Román, no ha sido la principal característica del país durante los últimos años. Proyectos concesionados como mineros han dado marcha atrás por clamor ciudadano o procesos de designación como el de Fiscal generan un ambiente de incertidumbre, dijo, desde la perspectiva internacional. Con esto, tampoco se incentiva la atracción de inversiones.

Otro de los grandes retos, según el analista, será alcanzar la estabilidad fiscal. Actualmente, indicó, el Ecuador enfrenta un déficit estructural de al menos USD 6.000 millones como consecuencia de subsidios a la electricidad y a los combustibles que no se han eliminado del todo y que deberían revisarse.

Román insistió en que, para lograr los objetivos económicos, se requiere una reforma estructural en materia de contratación laboral. Esto, ante la realidad de que 7 de cada 10 ecuatorianos vive en este sector productivo. Medidas "tibias" como el trabajo por horas, como lo negado en la consulta popular, dijo, no serán suficientes para sanear al Fisco.

La barrera principal del Ejecutivo en esta línea, precisó, es el "grueso" del Estado que se refleja en el pago de nómina. Se trata de un valor que superaría los USD 10 mil millones y que, reducirlo, implicará un recorte de personal y despido de miles de personas, lo que cual no sería viable.

Pese a esto, destacó la importancia de no sellar los problemas económicos con medidas parche.

"La buena economía se fundamenta en mirar a largo plazo. Debemos dejar de buscar apagar los incendios que tenemos hoy, sin mirar lo que puede surgir mañana", dijo.

De acuerdo con Román, los pilares fundamentales deben sostenerse también en la modernización del sistema financiero. Recuperar la confianza en la banca, pese a los discursos políticos de estigmatización, dijo, será imprescindible para garantizar la liquidez en el país.

Ahora, la principal preocupación se centrará en un eventual cambio de Gobierno que pueda dinamitar todo el avance planificado para las próximas décadas.

Mira la entrevista completa

Escucha la entrevista completa