Una fuerte explosión registrada este jueves cerca de la base aérea militar Marco Fidel Suárez, en la ciudad de Cali, dejó un saldo de al menos seis personas fallecidas y 50 heridas, según confirmaron las autoridades locales. El estallido se produjo en la carrera 8, a pocos metros de la base, y motivó la activación inmediata de los organismos de emergencia y seguridad.
La Alcaldía de Cali informó que los accesos y salidas de la ciudad fueron blindados para controlar la situación, mientras los heridos recibían atención médica, diez de ellos trasladados a centros hospitalarios.
El alcalde Alejandro Eder anunció una recompensa de 400 millones de pesos para quien aporte información que permita esclarecer el ataque. Por su parte, el presidente Gustavo Petro calificó el hecho como una "reacción terrorista", sugiriendo, sin pruebas oficiales, que podría estar relacionado con la derrota de la columna Carlos Patiño, presunta disidencia de las FARC. La Fuerza Aeroespacial Colombiana condenó el atentado perpetrado con un carro bomba, aunque hasta el momento ninguna organización se ha adjudicado la acción.
El ataque ocurre en un contexto de recientes actos de violencia en Cali y otras zonas del departamento del Cauca, donde en junio se registraron al menos siete muertos y 28 heridos en ataques similares vinculados a las disidencias de las FARC. Además, coincidió con un ataque contra un helicóptero policial en Amalfi, Antioquia, que dejó ocho muertos y ocho heridos, presuntamente ejecutado por el Frente 36 de la misma agrupación armada.
