En medio de un escenario marcado por semanas de enfrentamientos, Irán recibió una propuesta elaborada por Estados Unidos con el objetivo de frenar la escalada del conflicto. El documento, que contiene 15 puntos, fue remitido mediante intermediación de Pakistán, país que ha intensificado sus gestiones diplomáticas en la región.
La iniciativa surge luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, expresara su confianza en alcanzar una salida al conflicto, iniciado a finales de febrero. En paralelo, desde Teherán se emitieron señales que apuntan a una posible distensión, como la decisión de permitir el tránsito de embarcaciones petroleras consideradas "no hostiles" por el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético global.
Pakistán ha asumido un rol activo como canal de comunicación entre ambas naciones, aprovechando sus vínculos tanto con Washington como con Teherán. Autoridades de ese país han mantenido contactos constantes con actores regionales y han manifestado su disposición para facilitar un eventual proceso de diálogo.
En esa línea, el primer ministro Shehbaz Sharif y su canciller Ishaq Dar han sostenido conversaciones con representantes iraníes, así como con países del Golfo. Incluso, se confirmó un reciente acercamiento con Arabia Saudita, aliado estratégico de Islamabad en materia de defensa.
Además, el jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, también ha participado en los esfuerzos diplomáticos, incluyendo intercambios con la administración estadounidense, en busca de generar condiciones que permitan avanzar hacia una solución negociada.
Por ahora, el contenido del plan no ha sido revelado, pero su envío marca un paso importante en los intentos por reducir la tensión y abrir la puerta a un eventual acuerdo entre las partes.