El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba expresó su rechazo a la decisión del Gobierno de Ecuador de declarar persona non grata al embajador y disponer la salida de todo el personal diplomático, consular y administrativo acreditado en Quito.
A través de un comunicado oficial, La Habana calificó la medida como "arbitraria e injustificada" y señaló que fue adoptada sin que se presentaran argumentos que la respalden.
Según la Cancillería cubana, la notificación se realizó mediante una Nota Verbal que concedió un plazo de 48 horas para abandonar el territorio ecuatoriano. Para el Gobierno de la isla, la disposición constituye un hecho "inamistoso y sin precedentes" que afecta los vínculos históricos de cooperación entre ambos países.
En su pronunciamiento, Cuba defendió el desempeño de su representación diplomática y sostuvo que sus funcionarios han cumplido con las normas establecidas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, respetando la legislación ecuatoriana y sin intervenir en asuntos internos. Además, advirtió que la decisión refleja un deterioro en las prácticas diplomáticas habituales en la región.