"He ordenado poner un radar moderno en (el municipio colombiano de) Ipiales para el rastreo de naves ilegales", manifestó Petro en su cuenta de X, en alusión a medidas para fortalecer el control aéreo en la frontera de 580 kilómetros que comparte con Ecuador.
Ecuador impuso inicialmente un arancel del 30 % a las importaciones colombianas y este fin de semana el Servicio Nacional de Aduana (Senae) elevó esa tasa al 50 %, medida que entró el pasado lunes en vigor y que forma parte de una guerra comercial desatada por Quito con el argumento de presionar a Colombia para que refuerce la seguridad fronteriza frente al narcotráfico.
Colombia respondió con un arancel del 30 % a 23 partidas arancelarias, agrupadas en 73 subpartidas correspondientes a bienes agrícolas, alimenticios e industriales, y restringió el ingreso por vía terrestre de productos como arroz, plátano, banano, papa, cebolla, tomate, legumbres y maracuyá.
Petro sostuvo que, pese a "radares modernos" instalados por Colombia, "el mayor problema es el paso por las selvas y los ríos", corredores utilizados por redes del narcotráfico que aprovechan la geografía de la frontera para movilizar droga hacia el Pacífico y los mercados internacionales.
En ese sentido, el mandatario subrayó que "la vigilancia de las armadas de los dos países en el paso de los ríos es fundamental" y planteó la necesidad de desarrollar acciones coordinadas entre Bogotá y Quito para cerrar las rutas fluviales empleadas por organizaciones criminales.
"El presidente Noboa (sic) debe lograr asegurar más sus puertos y aeropuertos, podemos ayudar", añadió Petro.
La Comunidad Andina (CAN), entre tanto, hizo la semana pasada un llamado a buscar una solución negociada al advertir que las medidas tomadas por ambos países afectan el proceso de integración regional.
EFE