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Rescatistas despliegan drones y perros para evaluar el rescate de un niño en Venezuela

Un grupo de rescatistas desplegó este viernes drones y perros para evaluar el rescate de Fabio, un niño de 9 años que permanece desde hace nueve días bajo un edificio derrumbado en el estado venezolano de La Guaira (norte), el más devastado por el doble terremoto del 24 de junio.

Un grupo de españoles hizo pruebas térmicas con un dron y también evalúa con perros si hay signos de vida bajo los escombros, ya que la familia del niño asegura haberlo oído y rescatistas venezolanos también.

Rebeca, la abuela del menor, aseguró a EFE que desde el pasado jueves ella y otros familiares permanecen buscando a su nieto. El domingo, según Rebeca, Fabio respondió a llamados con un silbido y en la mañana de este viernes escucharon ruidos como de golpes.

Según la abuela, los equipos de rescate llegaron al lugar el pasado domingo, y antes de ese día ella y su familia estuvieron "solos" escarbando entre los escombros para buscar a Fabio.

El menor se encuentra aproximadamente a seis metros de distancia de los rescatistas, entre ellos procedentes de El Salvador y Argentina, bajo los escombros de un edificio de 12 pisos que colapsó en la localidad de Caraballeda, en la región costera, el epicentro de la devastación del doble terremoto de la semana pasada.

La operación de salvamento comenzó a las 23.00 hora local del miércoles (3.00 GMT del jueves), dijo a EFE en la víspera Protección Civil, que también está en el terreno.

El padre de Fabio espera el rescate y se sospecha que el niño está junto a una persona fallecida, supuestamente la madre, aseguró a EFE un efectivo del Ejército, pero según un rescatista, se presume que podría haber al menos otras seis personas, además del menor.

El grupo de rescate está asegurando el edificio para poder llegar al niño debido al estado debilitado de la estructura, y si bien no tienen certeza del tiempo que tomará aseguran que "esto podría llevar rato".

Los equipos de rescatistas internacionales siguen este viernes con las operaciones de salvamento después de que el rescate del venezolano Hernán Gil del jueves llenara de esperanza a los afectados a pesar de que las probabilidades de sacar a alguien más con vida disminuyen a medida que pasan las horas.

El vigilante, de 43 años, fue rescatado tras ocho días bajo los escombros de un edificio después de un dispositivo de más de 72 horas en el que participaron más de 100 rescatistas internacionales en la costera urbanización de Playa del Mar.

El número de fallecidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos en la zona norte de Venezuela el pasado 24 de junio asciende a al menos 2.595, mientras que la cantidad de heridos es de 12.400, según las cifras oficiales más recientes.

EFE