Las cataratas son la opacidad del cristalino del ojo. Cuando el paciente empieza a notar que la visión se vuelve borrosa, experimenta deslumbramientos o halos molestosos al manejar de noche o cuando empieza a interferir con la calidad de vida y actividades diarias, es señal de alerta.
Suelen aparecer lentamente. A medida que empeoran, la visión se puede volver borrosa o disminuir. Una iluminación más brillante o unos lentes nuevos pueden ayudar al principio, sin embargo, si la catarata comienza a interferir con las actividades diarias, es necesario una cirugía si así lo determina el especialista.
Uno de los síntomas más comunes de las cataratas es la disminución de la visión, aunque eso no siempre signifique que el paciente tenga esta condición, según explica la cirujana oftalmóloga, Ximena Ríos Ramíerez, en entrevista para Mundo Salud. Para determinar si es o no catarata es necesario realizar un examen oftalmológico. Existen otros factores de riesgo y síntomas que se puede llegar a la conclusión que la persona tiene cataratas.
La mayoría de las cataratas se desarrollan como parte natural del envejecimiento. Sin embargo, la especialista explicó que existen distintos tipos: la catarata senil es la más frecuente, pero también están la congénita y la secundaria. Esta última puede aparecer asociada a enfermedades como la diabetes, al uso prolongado de ciertos medicamentos o a traumatismos oculares.
Ante cualquier síntoma de visión borrosa, puede ser señal de cataratas, aunque también puede significar que padece otras patologías. En cualquiera de los casos, es importante hacer un chequeo médico oftalmológico para determinar cual es la condición que tiene.

