Cuando se habla de cuidados paliativos, muchas personas creen que solo se aplican en los últimos días de vida. Sin embargo, la realidad es diferente. Durante su entrevista en Mundo Salud, la doctora Natalia Ruiz Saa, gerente médica de PalCare, explicó que este tipo de atención busca mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades graves o crónicas, aliviando el sufrimiento físico, emocional, social y espiritual.
Los cuidados paliativos pueden iniciarse desde el diagnóstico de una enfermedad compleja y complementarse con otros tratamientos médicos. Su propósito no es reemplazar las terapias curativas, sino acompañarlas cuando el paciente lo necesita.
Entre sus principales beneficios destacan:
Control del dolor y otros síntomas: ayuda a disminuir molestias como dolor, dificultad para respirar, náuseas o fatiga.
Atención integral: interviene un equipo multidisciplinario conformado por médicos, enfermeros, psicólogos, fisioterapeutas y otros profesionales según cada caso.
Apoyo a la familia: el acompañamiento también incluye orientación emocional y herramientas para quienes cuidan al paciente.
Mayor calidad de vida: recibir atención en casa favorece la comodidad, la autonomía y reduce hospitalizaciones innecesarias cuando es posible.
Respeto por las decisiones del paciente: el tratamiento se adapta a sus necesidades, preferencias y objetivos de vida.
Diversos estudios muestran que iniciar los cuidados paliativos de forma temprana mejora el bienestar del paciente, facilita la toma de decisiones médicas y disminuye el estrés de las familias. Más que hablar del final de la vida, esta especialidad busca que cada etapa se viva con mayor dignidad, confort y acompañamiento humano.

