El rol del padre o la pareja en la lactancia
El apoyo del padre o de la pareja es importante incluso antes del parto. Se recomienda que acompañe a la madre durante la preparación para el nacimiento, con el fin de informarse y anticiparse a la llegada del nuevo miembro de la familia. Su papel principal es acompañar y apoyar a la madre en esta nueva etapa que comienza.
Aunque la crianza ha recaído casi exclusivamente en las madres, hoy en día las tareas se comparten, y en el proceso de lactancia, el padre se convierte en un soporte esencial. Cuando hay una madre, un bebé y un padre comprometido, se forma lo que se conoce como el "triángulo de la lactancia", lo que incrementa significativamente las probabilidades de éxito.
Al principio, es normal que el padre se sienta desplazado por no poder alimentar al bebé y notar que este busca más a la madre. Sin embargo, no debe sentirse excluido, ya que su presencia y participación favorecen la creación de un vínculo afectivo profundo.
"Si bien el padre no puede dar de lactar, sí puede hacer pequeñas cosas que hagan sentir bien a la madre", señala la Dra. Nathaly Mena Cisneros, médica especialista en medicina familiar.
Una madre libre de preocupaciones produce más oxitocina y, por ende, más leche.
En este sentido, el apoyo del padre es determinante.
La pareja o el padre puede convertirse en un pilar clave durante la lactancia materna, contribuyendo a su éxito mediante el acompañamiento emocional, la colaboración en las tareas, el fortalecimiento del vínculo familiar y la promoción de información. Su participación no solo beneficia a la madre y al bebé, sino que también fomenta un entorno familiar más armonioso y equitativo.

