Embarazo de alto riesgo: qué factores debe conocer toda madre
No existe un embarazo completamente libre de riesgos. El embarazo implica probabilidades que pueden cambiar con el tiempo y, por eso, la atención prenatal busca identificar de manera temprana qué mujeres necesitan un seguimiento más cercano. Esta clasificación permite actuar antes de que una complicación afecte a la madre, al bebé o al desarrollo del embarazo.
Según explicó Hugo Sánchez Sanmiguel, ginecólogo especialista en Medicina Materno Fetal, en Mundo Salud con Esteban Ortiz y supo manifestar que uno de los momentos clave para evaluar el riesgo ocurre alrededor de las 12 semanas, cuando se realiza el estudio ecográfico del primer trimestre.
Esta valoración ayuda a identificar riesgos y definir el tipo de control que requiere cada embarazo. Sin embargo, un embarazo considerado de bajo riesgo no está exento de cambios: puede convertirse en uno de alto riesgo y requiere controles durante todo el proceso.
La preparación antes de la concepción también tiene un papel importante. La edad materna, el sobrepeso, la obesidad, la hipertensión y otros factores pueden aumentar determinadas complicaciones. El especialista señaló que un primer embarazo después de los 35 años puede elevar el riesgo de preeclampsia. Por eso, mejorar la alimentación, mantener actividad física y controlar enfermedades previas son medidas que pueden contribuir a llegar al embarazo en mejores condiciones.
El embarazo de alto riesgo no significa necesariamente que habrá un desenlace negativo. Implica, sobre todo, que se necesita vigilancia especializada y estrategias para controlar el factor que genera el riesgo. Incluso el ejercicio puede formar parte del cuidado, siempre que sea indicado y supervisado por el equipo médico.
El peso también requiere seguimiento. La ganancia recomendada durante el embarazo depende del estado nutricional previo, mientras que el crecimiento fetal se controla mediante mediciones y curvas que permiten detectar si el bebé crece demasiado o demasiado poco.
Hablar de embarazo de alto riesgo, en definitiva, significa hablar de prevención, controles oportunos y decisiones informadas. La atención prenatal permite detectar señales, ajustar el seguimiento y acompañar cada etapa con mayor seguridad.

