Fe digital, preguntas humanas

¿Confesión con IA? Iglesia suiza prueba avatar de un Jesús multilingüe

Una capilla de Lucerna instaló un avatar de "Jesús IA" entrenado en textos teológicos, capaz de conversar en más de 100 idiomas y abrir debate sobre fe y tecnología.

En la histórica ciudad de Lucerna, Suiza, la modesta capilla Peterskapelle ha protagonizado un experimento poco común en el ámbito religioso y tecnológico. Bajo el nombre de Deus in Machina ("Dios en la máquina"), los responsables de la instalación han transformado el tradicional confesionario en un espacio digital donde un avatar de "Jesús IA" responde en tiempo real a los visitantes en más de 100 idiomas. 


La iniciativa surgió como parte de una colaboración entre la capilla y el Immersive Realities Research Lab de la Universidad de Lucerna. El objetivo: explorar cómo reacciona el público cuando la figura central de una confesión —un Jesús digital— se confronta con los desafíos del diálogo, la fe y la tecnología. 


1. Funcionamiento del dispositivo


El avatar fue desarrollado con textos teológicos y bíblicos, entrenado para simular respuestas en múltiples idiomas. La cabina del confesionario se equipó con pantallas y un sistema que permitía al visitante preguntar y recibir respuestas generadas por inteligencia artificial. 


2. Reacción del público


Durante los aproximadamente dos meses de prueba se registraron más de 1 000 interacciones con el avatar. De una muestra de 230 usuarios, dos tercios señalaron que la experiencia les pareció "espiritual". Sin embargo, no fueron todas elogios: algunos visitantes la calificaron de superficial, repetitiva o incluso inapropiada.


3. Aspectos éticos y teológicos


La iniciativa generó críticas tanto dentro como fuera del ámbito eclesiástico: algunos consideraron el uso del confesionario para una máquina como polémico, otros alertaron sobre las respuestas erráticas que una IA podría generar en temas espirituales. Inicialmente se aseguró una monitorización constante para garantizar que el avatar no incurriera en consejos que contravengan enseñanzas fundamentales. 


4. Impacto y reflexiones


Los organizadores reconocen que la instalación no reemplaza al sacerdote ni pretende sustituir la confesión tradicional. Más bien, buscan generar un espacio de reflexión sobre los límites entre fe, humanidad y tecnología. Este experimento pone sobre la mesa preguntas como: ¿puede una máquina responder al sufrimiento humano? ¿Dónde queda la conexión espiritual?


5. Posible evolución futura


Aunque la instalación ya concluyó su fase pública, los responsables contemplan usar el aprendizaje para futuras aplicaciones como guía multilingüe de consulta espiritual o educativo. No obstante, admiten que mantendrán control riguroso sobre su uso antes de considerarla permanente.

Lo que comenzó como un experimento en una capilla suiza abre un debate global: la intersección entre inteligencia artificial, espiritualidad y humanidad. En un mundo donde la tecnología está cada vez más presente en todos los ámbitos, esta iniciativa invita a preguntarnos cómo preservamos la dimensión humana en la fe, y hasta dónde estamos dispuestos a aceptar que una máquina hable por lo divino.