La IA enfrenta una nueva demanda

Elvis Presley y la inteligencia artificial: la millonaria demanda que sacude a Anthropic

Los titulares de los derechos musicales de Elvis Presley demandan a Anthropic por presuntamente usar 274 canciones para entrenar su inteligencia artificial sin autorización y reclaman millones en indemnizaciones.

Los derechos de autor vuelven a poner a la inteligencia artificial en el centro de la polémica. Los titulares de los derechos musicales de Elvis Presley presentaron una demanda contra Anthropic, la empresa desarrolladora del asistente de inteligencia artificial Claude, y reclaman una indemnización de aproximadamente 36,5 millones de euros.


La acción legal fue presentada el 23 de octubre de 2026 ante un tribunal federal del norte de California. Los demandantes sostienen que Anthropic habría utilizado sin autorización 274 canciones del legendario intérprete para entrenar sus modelos de inteligencia artificial. Entre los temas mencionados figuran clásicos como All Shook Up, Can't Help Falling in Love y Return to Sender.

Además, los titulares de los derechos acusan a la compañía de eludir mecanismos de protección y eliminar o modificar información relacionada con los derechos de autor.

La reclamación busca una compensación de alrededor de 150.000 dólares por cada canción presuntamente utilizada sin permiso.
Anthropic, por su parte, rechazó las acusaciones y manifestó su intención de defenderse legalmente. La empresa ha sostenido en otros conflictos que el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial con material protegido puede estar amparado por la doctrina estadounidense de uso legítimo, aunque su aplicación depende de las circunstancias de cada caso.

Esta disputa se suma a otras acciones judiciales impulsadas por representantes de la industria musical contra empresas de inteligencia artificial. El caso vuelve a plantear una pregunta clave: ¿hasta dónde puede llegar la tecnología cuando utiliza obras protegidas para desarrollar sus capacidades? El resultado podría influir en futuras negociaciones entre las compañías tecnológicas y los titulares de derechos creativos.