Tecnología 3D: una estudiante transforma vasos plásticos en hilo para sacos
Lauren Choi, estudiante de ingeniería de la Universidad Johns Hopkins, está revolucionando la industria textil con una idea brillante: convertir vasos plásticos desechables en jerséis sostenibles.
Lo que comenzó como un experimento en su garaje se transformó en The New Norm, una startup que une moda, tecnología y sostenibilidad para combatir uno de los problemas más visibles del consumo masivo: los residuos plásticos.
♻️ De las fiestas universitarias a la innovación textil
En Estados Unidos, millones de vasos de plástico rojo —fabricados por marcas como Solo y Hefty— terminan en vertederos tras fiestas y eventos. Estos vasos, hechos de una mezcla de plásticos difícil de reciclar, eran considerados prácticamente irrecuperables... hasta que Choi decidió darles una segunda vida.
Tras graduarse en 2020, consiguió una subvención universitaria para adquirir una extrusora, una máquina capaz de triturar y derretir los vasos para convertirlos en filamentos de hilo. Después de varios intentos y mucho ensayo y error, logró desarrollar un material flexible y no tóxico con ayuda de ingenieros de dos universidades aliadas, consiguiendo un hilo suave, resistente y apto para tejidos de uso diario.
🧶 Cómo funciona el proceso
1. Recolección y clasificación: los vasos de plástico se recolectan y separan por color, sin necesidad de tintes adicionales.
2. Triturado y extrusión: se transforman en pequeños fragmentos que luego se funden para crear hilo de filamento continuo.
3. Tejido 3D: el material se envía a Brooklyn, donde máquinas de tejeduría 3D producen prendas completas, sin costuras ni desperdicio textil.
4. Diseño circular: cada jersey o gorro se fabrica a partir de vasos reciclados y puede volver a reciclarse al final de su vida útil.
El resultado: prendas ligeras, suaves y ecológicas, elaboradas sin utilizar tintes artificiales. Los tonos pastel (azul, verde, amarillo y rosa) provienen directamente del color original de los vasos reciclados.
🌍 Tecnología con impacto ambiental
El hilo utilizado por The New Norm es de filamento continuo, lo que evita la liberación de microplásticos durante el lavado, un problema común en los textiles sintéticos. Además, la tejeduría 3D permite reducir hasta un 30% del desperdicio en comparación con el método tradicional de corte y confección.
Esta innovación llamó la atención de Reynolds Consumer Products, empresa matriz de Hefty, que decidió financiar parte del proyecto y apoyar su escalamiento. Hoy, la cadena de producción se concentra entre Carolina del Norte y Virginia, y las prendas finales se fabrican en Nueva York.
💡 Moda con propósito
Los productos de The New Norm se agotan en horas tras cada lanzamiento, demostrando que la tecnología y la conciencia ambiental pueden convivir con el diseño y la moda. Choi, además, está en conversaciones con grandes empresas interesadas en incorporar su material reciclado a nivel industrial, lo que podría marcar un hito en la sostenibilidad textil global.
"Cada prenda cuenta una historia de transformación", comenta Choi. "Queremos que la gente vista algo que no solo se vea bien, sino que también tenga un impacto positivo real en el planeta".
Su proyecto se inscribe en una nueva generación de ingenieros y diseñadores que apuestan por una tecnología regenerativa, donde los residuos se convierten en recursos.
✨ Un futuro más limpio
Con The New Norm, Lauren Choi demuestra que las soluciones al cambio climático también pueden nacer desde la creatividad universitaria. Su modelo circular y su apuesta por la innovación local son una muestra de cómo la tecnología aplicada a la moda puede cambiar la manera en que consumimos y producimos.
Cada jersey representa una victoria sobre la cultura del descarte: una prenda cálida, cómoda y con propósito.

