Regreso a casa

Cusín regresa a casa y dejará su huella en la conservación de su especie

Cusín vuelve a su hogar. Un adolescente oso de anteojos regresó a su hábitat y su recorrido será monitoreado por rastreo satelital y aportará información clave para conservar a su especie y fortalecer la convivencia entre la fauna silvestre y las comunidades.

Cusín, un joven oso andino, que se encontraba cada vez más cerca a una comunidad de Imbabura, fue evaluado por un equipo veterinario para ser reubicado con un collar satelital. El pequeño aparecía varias veces en la comunidad, y activaron oportunamente un sistema de alerta temprana y acompañó su cuidado hasta la llegada de los especialistas. 


Una vez que llegaron los técnicos y especialistas, se procedió a colocar un collar de monitoreo para posteriormente ser liberado en los bosques y montañas de Imbabura. Esto permitirá conocer las áreas donde se alimenta y el territorio que utiliza, información fundamental para entender el comportamiento de la especie.


Wiwa Quito participó como aliado técnico en esta acción liderada por la Prefectura de Imbabura, en coordinación con autoridades del GAD Provincial de Imbabura, Angochagua, la Unidad Policial de Medio Ambiente, el Municipio de Otavalo, el Área Protegida Taita Imbabura, la Fundación Galo Plaza Lasso, la Universidad Central del Ecuador y la Fundación Cóndor Andino.


Cusín fue monitoreado más de un año por el biólogo Andrés Laguna, como parte del programa de conservación de la Prefectura de la provincia de Imbabura. El 28 de julio, la comunidad alertó la presencia del oso para un equipo técnico aplique el protocolo correspondiente. 


Un equipo veterinario evaluó clínicamente al animal y le tomaron muestras biológicas antes de colocarle el collar. Debido a constantes amenazas en la zona en donde inicialmente fue encontrado, lo reubicaron en un espacio menos intervenido por seres humanos y donde contará con mayores recursos. Cusín fue llevado a Zuleta, en donde unos cóndores le dieron la bienvenida.


A partir de ahora, la información transmitida por su collar permitirá conocer mejor sus desplazamientos, comprender su comportamiento y fortalecer las acciones orientadas a la conservación de la especie y a la convivencia armónica entre la fauna silvestre y las comunidades. Cada recorrido va a contribuir a generar nuevos conocimientos para proteger al oso andino, preservar su hábitat y promover una coexistencia responsable entre la vida silvestre y las personas.