Baile y emoción

Fiorella y Balto, una pareja llena de talento, conexión y ritmo

La educadora canina Fiorella Sampietro y su perro Balto participarán de la competencia internacional que combina técnica y música en el escenario.

Hay historias que no se explican con lógica, sino con emoción. La de Fiorella Sampieto y su perro Balto, es una de ellas. La educadora-adiestradora canina y su border collie de cinco años son la dupla perfecta de 'Dog Dancing' y se están alistando para participar en el Mundial de esta disciplina que se levará a cabo en Bolonia, Italia del 04 al 0 7 de junio de este año. 


Desde muy pequeña, los animales han sido la fascinación de Fiorella. Al ser hija única, su gran compañía durante nueve años, y como una hermana para ella, fue su perra. Su casa siempre estuvo llena de animales; desde conejos, hámsteres y hasta pájaros. Sin embargo, el lenguaje y conexión que tuvo con los perros siempre fue un impacto especial en su vida. 


Fiorella Sampietro de 29 años se dedica a la educación canina profesional desde hace 10 años. Para ella, representar a Argentina en esta competencia es un honor, pero una enorme responsabilidad. Su participación marca el regreso de su país a esta competencia internacional, luego de siete años. 


Más allá de ganar o perder, el objetivo principal es disfrutar y mostrar el hermoso vínculo que tienen. El logro de esta competencia no está en el podio, sino en ese momento en el que la música, el movimiento y las emociones se juntan. 


El 'Dog Dancing' combina coreografías humanas con trucos y destrezas caninas, en una rutina que los jueces evalúan 3 aspectos principales: valor técnico, impresión artística y bienestar del perro. 


Ver bailar a Fiorella y Balto es todo un espectáculo. Ella se pone en el centro y realiza una coreografía con pasos suaves que siguen la música mientras el perro corre, salta y hace piruetas a su alrededor, sin dejar de mirarla.  Los border collie, como otras razas de perros pastores, fueron hechos para el trabajo en el campo, por lo que prestan toda su energía e inteligencia a las órdenes de su dueño.