Compartimos similares raíces

Un estudio asegura que los golden retriever y los seres humanos comparten características

Un nuevo estudio reveló que las personas y los perros golden retriever tienen más cosas en común de lo que creíamos.

Investigadores de la Universidad de Cambridge descubrieron que las personas y los perros de raza golden retriever comparten genes que influyen en la ansiedad, depresión y en la inteligencia. El estudio revela que la genética de ambos determina algunas conductas y emociones, y que podría ayudar a mejorar el bienestar tanto del ser humano como del animal. 


Para llegar a estos resultados, los científicos analizaron el genoma y comportamiento de más de mil golden retriever de entre tres y siete años. Luego de comparar sus hallazgos, los autores identificaron doce genes en los canes que también subyacen a algunos rasgos conductuales y emocionales de los humanos. 


Un ejemplo de estos resultados es, por ejemplo, el gen PTPN1 que en los golden se vincula con la agresión a otros perros de la misma raza. En las personas, ese gen se asocia con la inteligencia y la depresión. Otro gen relacionado con el miedo en los perros, influye en los humanos a preocuparse excesivamente o revivir situaciones vergonzosas. Asimismo, el gen asociado a la adiestrabilidad en los golden retriever, en las personas se relaciona con la inteligencia y la sensibilidad emocional. 


Los científicos aseguran que estos hallazgos podrían ayudar a los dueños de esta raza a comprender el mundo emocional de sus mascotas y adaptar el entrenamiento o el cuidado a sus necesidades. 'Los resultados son realmente sorprendentes: proporcionan pruebas sólidas de que los seres humanos y los golden retriever comparten raíces genéticas en lo que respecta a su comportamiento', asegura Eleanor Raffan, investigadora de la Universidad de Cambridge.


Además, podrían servir para orientar tratamientos veterinarios, es decir, si hay un comportamiento de temor en el perro, podría estar asociado al gen de la ansiedad en las personas y así administrar los medicamentos adecuados.


Ahora ya sabes, tenemos más cosas en común con nuestras mascotas de lo que pensamos.