La astrofotógrafa francesa Angel Fux capturó una de las imágenes astronómicas más impactantes del año tras ascender hasta una cumbre de más de 4.200 metros de altitud en los Alpes Suizos para fotografiar el doble arco de la Vía Láctea, un fenómeno visible solamente unos pocos días del año en el hemisferio norte.
La foto fue capturada desde el Dent d´Hérens, una montaña ubicada entre Italia y Suiza, en medio de condiciones extremas que incluyeron temperaturas de hasta -2 8°C, fuertes ráfagas de viento y cornisas cubiertas de hielo. La fotógrafa realizó esta expedición y estuvo acompañada por guías de montaña y con un equipo especializado para aguantar el frío.
El objetivo principal de la misión de Angel Fux, era registrar el llamado 'doble arco de la Vía Láctea', un fenómeno que ocurre solo en la noche, algunos días debido a la rotación terrestre. La captura de esta imagen, además, requería de una serie de condiciones específicas para que se de como: la ausencia de contaminación lumínica, cielos completamente despejados, una adecuada fase lunar y un horizonte visible de 360 grados. La sorpresa se dio con la aparición de Gegenschein, ya que, en lugar de formarse un doble arco, se llegó a formar un triple arco.
La expedición se desarrolló tras varios meses de preparación logística y física. La fotógrafa tuvo que utilizar ropa térmica multicapa, crampones, sistemas de cuerdas y un saco de dormir preparado para temperaturas inferiores a los -30 °C, debido al riesgo permanente de congelación en la montaña.

