Alerta por sarampión en América: experto advierte sobre el riesgo de brotes en Ecuador
"El sarampión es una infección altamente contagiosa que se transmite por la tos y por aerosoles", explica Simancas. De hecho, una sola persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas, lo que convierte a esta enfermedad en una de las más transmisibles conocidas.
Los primeros síntomas suelen confundirse con una gripe común: fiebre, tos, estornudos, cansancio y dolores corporales. Sin embargo, posteriormente aparecen las características manchas rojas en la piel y en la boca. Si no recibe atención adecuada, la enfermedad puede provocar complicaciones graves e incluso la muerte.
El especialista señala que Perú y Bolivia ya han emitido alertas sanitarias por casos de sarampión y advierte que Ecuador enfrenta un alto riesgo de transmisión sostenida debido a la llegada de casos importados en la región.
Aunque la enfermedad suele ser menos grave en niños pequeños, las complicaciones aumentan con la edad. Por ello, insiste en que toda erupción cutánea en menores debe considerarse sospechosa y ser evaluada oportunamente por personal médico.
Además, considera fundamental fortalecer la vigilancia epidemiológica, especialmente en viajeros y extranjeros que ingresan al país.
Para Simancas, el sarampión es una enfermedad que la humanidad ya debería haber logrado eliminar, pero factores como la disminución de las coberturas de vacunación, los movimientos antivacunas y las interrupciones en los esquemas de inmunización durante la pandemia de COVID-19 han dificultado ese objetivo.
En Ecuador, los niños reciben la vacuna triple viral, mientras que los adultos menores de 27 años pueden requerir dosis adicionales según su historial de vacunación.
El epidemiólogo recalca que la prevención sigue siendo la mejor defensa y plantea que los certificados de vacunación deberían tener un papel más importante en los viajes internacionales para reducir el riesgo de nuevos contagios.