Christian Dior convirtió la historia de su mascota en una pieza de lujo. El frasco Bobby de edición limitada está inspirado en el perro favorito del diseñador, y cuya figura fue plasmada en un perfume en 1952.
El frasco mantiene la silueta de Bobby y está elaborado en cristal con un trabajo artesanal que requirió de al menos 15 horas de trabajo. Además, cuenta con detalles como una placa con una inscripción y un lazo bordado con flores. Se trata de una pieza para coleccionistas y amantes de la firma.
Bobby era el fiel compañero de Christian Dior y fuente de inspiración para sus colecciones. Según contó alguna vez el propio diseñador, su mascota era su amuleto de la suerte y sentía un cariño profundo por él, tanto que, en cada colección bautizada con el nombre de Bobby a su diseño más exitoso.
Fue así cómo el perrito se convirtió en un emblema para la marca, al punto que llegaron a recrearlo en tamaño mini. En 1952 Christian Dior diseñó un frasco de un perfume que imitaba la silueta de Bobby arrodillado. Era único y considerado un tesoro del patrimonio de Dior y ahora, años más tarde, regresa.
Este nuevo lanzamiento será limitado ya que habrá 1.200 piezas numeradas. Es así como la mascota de Christian Dior vuelve a cobrar vida.

