Bruxismo: causas, consecuencias y tratamientos efectivos
El bruxismo es un movimiento nocturno, inconsciente y rítmico de los músculos de la masticación. En niños es muy frecuente, sin que a esas edades se considere algo patológico, sino que es una forma natural de desarrollo de la dentición y es un estímulo del desarrollo muscular y óseo de los huesos de la cara. Tiende a desaparecer luego en la segunda década de vida. Sin embargo, en la edad adulta, este hábito puede ocasionar muchos problemas, dependiendo de la frecuencia y de la intensidad del mismo.
Puede provocar un desgaste del esmalte dental, dolor en la mandíbula o en los dientes, alteraciones de la articulación temporomandibular y cefalea. Si es muy intenso, puede interrumpir el sueño, no consiguiendo la función reparadora y de descanso del mismo.
Una de las causas más comunes del bruxismo es el estrés. Las personas que tienen este hábito, por lo general soportan altos niveles de estrés y la intensidad del bruxismo dependerá del nivel de estrés que se tenga en cada momento.
'Anteriormente, el bruxismo era considerada una parafunción, una enfermedad, sin embargo, en la actualidad estos movimientos involuntarios de los músculos, se consideran en ciertos casos, hasta normales', explicó la doctora Paula Vargas, odontóloga especialista en implantología. Indicó, además, que se trata únicamente cuando se presentan síntomas en el paciente. Los primeros síntomas se presentan en la musculatura alrededor de la boca, oído y quien la padece, puede tener problemas con la apertura de su boca.
El tratamiento más común puede incluir protectores bucales para proteger los dientes, tratar la sintomatología, relajantes musculares, o en ocasiones, tratamientos dentales para corregir ciertos problemas. El bruxismo es un problema común que puede afectar la salud bucal y general. Siempre es importante consultar a un especialista para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.

