Sal del piloto automático

Certificación KENSHO: una experiencia transformadora para profesionales del desarrollo humano

"Antes de subir cualquier montaña, hay que saber desde dónde partimos." Con esa reflexión poderosa, Iván Vallejo, referente en liderazgo y propósito, introduce el espíritu de la Certificación KENSHO: un viaje profundo hacia uno mismo.

En el segmento Empresas de El Gran Musical conversamos con Iván Vallejo y Roberto Páez sobre la Certificación Kensho. Una propuesta centrada en una metodología integral apoyada con las herramientas de Points of You, Ikigai, Valores, FOAR y PEP y Danza Primal, KENSHO presenta el camino de la autoexploración y del descubrimiento del propósito de vida, inspirado en la idea del despertar y la revelación personal, acercando al cliente a una mayor comprensión de sus propios valores y propósito y a la capacidad de ponerlos en práctica de manera concreta e inmediata.

Del 3 al 5 de julio se llevará a cabo en Pifo, la primera edición de la Certificación KENSHO, una experiencia inmersiva e intensiva dirigida a un grupo exclusivo de 15 profesionales vinculados al desarrollo humano. El evento busca revolucionar la práctica de coaches, psicólogos, educadores, especialistas en talento humano y personas interesadas en el crecimiento integral del ser.

Roberto Páez, creador, comenta que esta experiencia está diseñada como un internado vivencial, la certificación ofrece un enfoque holístico que abarca el desarrollo cognitivo, emocional y corporal de los participantes. El objetivo es formar a los primeros Practitioners KENSHO, capacitados para aplicar esta metodología en sus contextos profesionales, integrando herramientas de alta efectividad en procesos de acompañamiento personal y organizacional.

Para Iván Vallejo,  "antes de empezar a subir cualquier montaña —dice—, es vital entender en qué estado estamos. Emocionalmente, mentalmente. ¿Cuáles son nuestras creencias? ¿Desde dónde partimos?". Montañista e inspirador, invita a cada participante a definir su montaña personal, ese propósito que da sentido al esfuerzo, y luego preguntarse: ¿Cómo voy a subirla? Esa pregunta, dice, nos saca del piloto automático en el que muchas veces vivimos.

"Cuando hay una guía, cuando hay un camino acompañado, la subida se hace más grata", añade. Por eso, KENSHO no solo entrega herramientas técnicas, sino también un espacio humano de contención y conexión profunda, donde cada quien puede redescubrir su propósito desde la autenticidad.

Con su característico tono de sabiduría cercana, Iván nos deja una frase poderosa: "El mandamiento número 11 es ser feliz, y a veces se nos olvida. La felicidad no es una meta lejana: es la forma en que asumimos nuestro camino. Y ese camino debe construirse desde la plenitud."

Escucha la entrevista aquí:

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