Complicaciones por la llega de El Niño

Colombia reduce la venta de energía a Ecuador y crece la alerta por nuevos racionamientos

Ecuador enfrenta un escenario energético complejo mientras avanza el fenómeno de El Niño y aumenta la preocupación por el abastecimiento de electricidad. Hugo Arcos, experto en temas energéticos, advierte que el país podría volver a los racionamientos si se prolonga el período de estiaje y se reduce el apoyo de Colombia. La situación se vuelve más delicada después de que ese país endureciera, desde el 7 de septiembre, las condiciones para exportar electricidad a Ecuador durante el período de riesgo de desabastecimiento.

Según Arcos, entre julio y agosto de 2026 el promedio de caudales fue de 83 metros cúbicos por segundo, un nivel que considera similar al registrado en 2023, cuando Ecuador enfrentó apagones. A esto se suma el crecimiento de la demanda: mientras en 2023 el pico nacional era de alrededor de 5.000 megavatios, para 2026 llegó a unos 5.600 megavatios. Para el experto, este aumento del consumo es normal, pero el problema está en que el sistema eléctrico no se ha adaptado al mismo ritmo. 

Además, recuerda que en 2023 Ecuador tenía una menor demanda y recibía un mayor aporte de energía de Colombia; ahora existe una demanda más alta y las condiciones para importar electricidad desde ese país son distintas. La regulación colombiana aprobada en agosto de 2026 establece nuevas medidas para proteger su abastecimiento durante El Niño.

El punto más sensible está en la energía que llega desde Colombia. Arcos explica que anteriormente Ecuador podía recibir en un día alrededor de 10.800 megavatios hora de ese país, equivalente, según sus cálculos, a entre el 10 % y el 12 % del consumo nacional diario. Ahora, con las nuevas condiciones, señala que el suministro puede ubicarse entre 2.000 y 2.500 megavatios hora, en un contexto en el que Colombia también enfrenta un período de estiaje.

La nueva regulación colombiana prioriza durante el riesgo de desabastecimiento la generación térmica para las exportaciones y permite vender energía hidroeléctrica, eólica o solar a Ecuador únicamente cuando exista excedente en Colombia. Esto también tiene un impacto económico: Arcos sostiene que el precio habitual puede rondar los USD 350 por megavatio hora, pero que en estos días la oferta puede ubicarse entre USD 600 y USD 700 por megavatio hora, lo que representa, a su criterio, millones de dólares diarios adicionales para Ecuador.

El fenómeno de El Niño agrega presión porque, aunque suele relacionarse con fuertes lluvias en la Costa, en la Sierra y la Amazonía puede presentarse un escenario de menor lluvia y sequía, afectando las cuencas que alimentan a las hidroeléctricas.

Arcos advierte que, sin el aporte de Colombia, las reservas del embalse de Mazar podrían durar apenas seis o siete semanas y que el problema principal será cuánto se prolongue el estiaje, con los primeros meses de 2027 entre los períodos más complicados.

Frente a este escenario, el experto considera necesario que las grandes empresas e industrias desarrollen su propia autogeneración de energía y que los hogares busquen alternativas para reducir su consumo. Entre ellas menciona reemplazar, cuando sea posible, las duchas eléctricas por calefones y aplicar medidas de ahorro en actividades cotidianas. También plantea recurrir a generación térmica como alternativa de respaldo.