¿Cómo ser madre, mujer y profesional sin sentir que siempre estás fallando?
Ser mamá no debería ser un impedimento para el desarrollo profesional de la mujer, sin embargo, aun existen brechas respecto a este tema. La maternidad, a pesar de ser una experiencia transformadora y enriquecedora, continúa siendo un terreno en donde está presente la culpa, la presión social y el sacrificio profesional.
Según datos oficiales, en América Latina, un 38% de las mujeres abandona su trabajo después de tener hijos, y un 37% no regresa a la fuerza laboral hasta después de 10 años. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) revela que 606 millones de mujeres no pudieron considerar trabajar debido a sus responsabilidades familiares, en contraste con solo 41 millones de hombres.
Se espera que las mujeres sean las cuidadoras del hogar, sin embargo, cuando sienten que no cumplen con las expectativas es cuando la culpa, el sacrificio y la presión social, surgen. Karolina Puente, estratega digital, manifiesta que la maternidad la ayudó a separar todas las aristas de su vida y a encontrar un balance que no es perfecta. Sin embargo, cada una elige poner el foco en donde más se necesite y 'vas equiparando sin soltarte en el camino'. Encontrar ese balance no es fácil, pero Karolina lo simplifica en una oración: ser una mujer feliz.
Asegura que cuando una mujer es feliz, puede demostrar esa felicidad en diferentes ámbitos de su vida: con su pareja, con sus hijos y en el mundo profesional, pero en el camino no deben soltarse ni perderse.
No hay que dejar que la culpa nos consuma, sino que hay que aceptar que somos suficientes. Somos madres increíbles, una profesional capaz y una mujer con aspiraciones válidas. No hay que sacrificar una por la otra, ya que ser madre no es impedimento para tu desarrollo laboral.

