El tiempo no es infinito, cada día que pasa es un recordatorio que la vida se compone de pequeños instantes que no regresan. Vivimos con la ilusión que siempre habrá un 'mañana' para abrazar, perdonar o para cumplir aquello que alguna vez dejamos en pausa.
Hay personas que empiezan a conocer el verdadero valor del tiempo cuando entiende que no puede comprarlo de regreso. Es por eso que hay que vivir lo más presente posible, de aprovechar los años que te quedarán con los demás antes de que se vaya de viaje, o se vaya de casa.
Roberto Moncayo, especialista en salud mental, autoconocimiento y meditación, en entrevista para El Mundo de Cabeza, expresó que si bien debemos aprovechar cada oportunidad para decir a nuestra familia o amigos cuánto los queremos o lo importantes que son en nuestra vida, debemos aprender a vivir más en el presente de manera más consciente. No hay que esperar los malos momentos para reaccionar. Se debe empezar con pequeños cambios que en ese momento nos haga bien.

