El rescate se realizó el miércoles 5 de agosto, luego de recibir una alerta sobre la presencia de dos oseznos sin su madre en el sector de Papallacta. Las crías fueron encontradas dentro de una propiedad privada, a orillas de un riachuelo. Uno de los animales estaba en el interior de la finca, mientras el otro permanecía en los alrededores. Debido a su corta edad, se activó de inmediato el protocolo de rescate.
Según la evaluación del equipo veterinario, los dos oseznos tienen aproximadamente seis semanas de nacidos y fueron trasladados al área de crianza asistida de Wiwa Quito. Actualmente reciben hidratación, alimentación y atención médica especializada. Los especialistas mantienen un pronóstico reservado y trabajan para estabilizar su estado de salud durante esta etapa crítica de su desarrollo.
Mientras los oseznos son atendidos en el centro de rescate, el Ministerio del Ambiente y Energía, en coordinación con la Prefectura de Imbabura y el especialista Andrés Laguna, mantiene un operativo de búsqueda para localizar a la madre. El rastreo se realiza mediante drones con cámaras térmicas para determinar si la osa permanece en los alrededores y evaluar la posibilidad de una reunificación familiar, aunque los expertos advierten que se trata de un proceso complejo.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la situación del oso andino (Tremarctos ornatus), la única especie de oso nativa de Sudamérica. Esta especie enfrenta amenazas relacionadas con la pérdida y fragmentación de su hábitat.
Wiwa Quito expresó su preocupación por este nuevo rescate e insistió en la importancia de fortalecer las acciones de conservación para proteger a la fauna silvestre.
Por ahora, los dos oseznos permanecen bajo observación permanente en Wiwa Quito, mientras los veterinarios dan seguimiento a su evolución.
El centro de rescate informó que continuará actualizando el estado de salud de las crías y los resultados del operativo de búsqueda de su madre, con el objetivo de tomar las decisiones más adecuadas para su bienestar y conservación.