Ecuador se despide del sueño mundialista
Luego de una fase de grupos en la que La Tri perdió con Costa de Marfil, empató frente a Curazao y sorprendió al mundo al derrotar 2-1 a Alemania para clasificar, la expectativa era alta. Sin embargo, ante México se vio un equipo completamente diferente. "Parecía una selección desorganizada, perdida y desgastada. Nos faltó competir", analiza Larrea, quien asegura que la sensación más negativa fue que Ecuador nunca dio la impresión de luchar hasta el final por mantenerse con vida en el torneo.
El periodista también recuerda que el ambiente fue hostil desde la llegada de la delegación ecuatoriana. La noche previa al partido, aficionados mexicanos realizaron una "serenata" con cornetas, música y fuegos artificiales en los exteriores del hotel de concentración de La Tri, situación que incluso motivó una queja formal de la Federación Ecuatoriana de Fútbol ante la FIFA. A esto se sumaron insultos contra los hinchas ecuatorianos y desórdenes en el estadio, donde se reportó el lanzamiento de objetos hacia periodistas y aficionados.
Para Larrea, "hay formas de perder", y la de Ecuador fue una de las más dolorosas porque el equipo nunca encontró su identidad futbolística. Mientras México llegó fortalecido, con una racha positiva y respaldado por un estadio completamente a su favor, La Tri cerró un ciclo en el que también se despiden referentes como Enner Valencia y Hernán Galíndez de esta competencia, además del técnico Sebastián Beccacece, cuyo contrato finalizaba tras el Mundial.
Ahora comienza una etapa de reflexión para una selección que demostró ante Alemania que tenía potencial para competir, pero que terminó despidiéndose con más interrogantes que certezas.