En cualquier negocio, encontrarse con clientes que no cumplen con el pago por los servicios o productos recibidos es inevitable. Esta situación puede ser complicada, pero con las estrategias adecuadas, es posible gestionarla de manera efectiva y recuperar la deuda.
La gestión de cobranzas es imprescindible para cuidar la liquidez y la continuidad de una organización. Permite cerrar exitosamente el ciclo de negocio de toda empresa. En el caso de una empresa no financiera, el ciclo de negocio no termina en la venta, sino en la cobranza. A raíz de la pandemia, el porcentaje de deudores aumentó un 40%.
En todo negocio existe un momento incómodo que se repite cuando el cliente no paga a tiempo. No hablamos de uno o dos días, sino de semanas e incluso meses sin respuesta. Marco Peñaloza, economista especialista en finanzas, tributación y control, en entrevista para El Mundo de Cabeza, habló sobre cómo solucionar esta problemática sin que eso desgaste la relación comercial ni que las empresas terminen quebrando debido a este inconveniente.
La morosidad no solo afecta el flujo de caja. Tiene un efecto dominó en toda la operación: retrasas pagos a proveedores, reduce inversiones, se pierde oportunidades y se ve perjudicado el equipo de trabajo.

