El plan financiero es la hoja de ruta que te dice si lo que sueñas se puede sostener en el tiempo. Te permite entender cómo va a funcionar tu negocio en términos económicos: cuánto necesitas, de dónde saldrá, en qué lo vas a gastar y qué esperas ganar. Tenerlo bien armado no solo te da tranquilidad, también te ayuda a tomar decisiones con sentido.
Según datos, el 80% de los emprendimientos fracasan por no tener un plan financiero claro. Por otro lado, las empresas con planificación financiera estructurada aumentan su tasa de supervivencia en 30 % durante los primeros 5 años.
No tiene que ser un plan perfecto, sino uno realista que permita a los emprendimientos conocer cuánto van a vender para cubrir los gastos. El plan financiero evita improvisaciones, según argumenta, Ximena Amoroso, experta tributaria.
Además, este documento, permite ver cuál mes será el de mayores ventas, ya que hay negocios que les va mejor de acuerdo a las temporadas. Asimismo, afirma que hay tres preguntas básicas que todo emprendedor debe hacerse y son: a cuántos puedo vender, cuánto me compra cada cliente y qué día de la semana se vende más.
Los negocios no fracasan porque les vaya mal, sino por no contar con una planificación adecuada, explica Ximena.

