La terapia ahora es digital

El fenómeno silencioso que preocupa a psicólogos y médicos

Cada vez más adolescentes utilizan inteligencia artificial para buscar apoyo emocional y consejos sobre salud mental. Expertos alertan sobre riesgos clínicos, aunque reconocen que cubre necesidades desatendidas.

Valeria Alarcón

9 Junio de 2026
Adolescentes recurren a la inteligencia artificial para apoyo emocional diario.
Adolescentes recurren a la inteligencia artificial para apoyo emocional diario. Generado con IA

Mientras el debate público continúa centrado en el impacto de las redes sociales sobre la salud mental de los jóvenes, una nueva tendencia ha comenzado a ganar fuerza silenciosamente: el uso de la inteligencia artificial como consejera emocional. Cada vez más adolescentes recurren a chatbots y asistentes basados en IA para hablar de sus problemas, pedir orientación o simplemente sentirse escuchados.

Un estudio realizado por la RAND Corporation, que analizó a más de mil jóvenes entre 12 y 21 años, reveló que el 13,1% utiliza inteligencia artificial generativa para obtener consejos relacionados con su bienestar emocional. Entre los jóvenes de 18 a 21 años, la cifra aumenta hasta el 22,2%. Además, el 65,5% de quienes utilizan estas herramientas lo hacen al menos una vez al mes.

Los investigadores encontraron que el 92,7% de los usuarios considera útiles las respuestas proporcionadas por la IA. Entre las razones más frecuentes aparecen la disponibilidad permanente, la gratuidad del servicio y la sensación de privacidad. Para muchos adolescentes, resulta más sencillo expresar emociones difíciles ante una máquina que frente a otra persona.

Sin embargo, el fenómeno también ha despertado preocupación en la comunidad científica. La Asociación Estadounidense de Psicología advirtió en 2025 que estos sistemas no cuentan con comprensión clínica real ni están preparados para diagnosticar o tratar trastornos mentales. A esto se suma una investigación de la Universidad de Stanford que concluyó que uno de cada cinco consejos entregados por algunos chatbots podía resultar inapropiado o inseguro para el usuario.

Pese a los riesgos, los expertos coinciden en que la popularidad de estas herramientas refleja otro problema más profundo: la dificultad de acceso a servicios de salud mental. La inteligencia artificial está llenando un vacío que muchos sistemas sanitarios aún no logran cubrir. El desafío ahora será encontrar un equilibrio entre innovación tecnológica, seguridad y atención profesional para una generación que ya ha incorporado la IA a su vida cotidiana.

últimas noticias