Empresas que no se adapten a la IA podrían quedarse atrás
Fernández explica que las empresas tradicionales ya venían quedándose atrás con la transformación digital y que ahora enfrentan un nuevo desafío con la inteligencia artificial. Según el experto, existen compañías que ya facturan millones de dólares con apoyo de estas herramientas e incluso trabajan con una combinación de colaboradores humanos y "empleados de IA".
La tecnología puede utilizarse tanto en una empresa grande como en un restaurante tradicional, especialmente en tareas que se realizan frente a una computadora. El uso de agentes de IA también está avanzando hacia sistemas capaces de trabajar en segundo plano y operar durante las 24 horas, por ejemplo, en procesos de ventas y atención.
Para Fernández, uno de los elementos más importantes para aprovechar la IA son los datos que ya tiene cada empresa. Información de clientes, pedidos, colaboradores, reuniones grabadas, transcripciones, PDF, manuales y otros documentos pueden convertirse en una base para que la inteligencia artificial conozca cómo funciona una organización.
Si esos datos están ordenados, pueden utilizarse para crear herramientas propias que funcionen como un colaborador adicional. El nivel más básico puede ser el uso de asistentes como ChatGPT o Claude, pero también existen sistemas a los que se les entregan instrucciones para ejecutar tareas de manera continua. En el mercado ya se observan empresas que combinan aproximadamente la mitad de colaboradores humanos y la otra mitad de herramientas de IA para producir lo mismo o incluso más que con equipos completamente humanos.
El reto, sin embargo, no termina en incorporar una aplicación. El experto sostiene que aprender sobre IA puede ser complicado porque la tecnología avanza todos los días, por lo que la capacitación debe ser permanente: no basta con tomar un curso y dejar de estudiar. La clave está en entender cómo funciona y cómo potenciarla de acuerdo con las necesidades de cada negocio.
Como opciones para comenzar, recomienda Notion para organizar y almacenar las bases de información, OpenAI y ChatGPT para trabajar con inteligencia artificial, y Genspark como otra alternativa.
Además, este proceso de aprendizaje tendrá un espacio en Quito con REINVENTION 2026, que se realizará el 17 de septiembre en Quorum, Paseo San Francisco, con expertos en negocios, innovación, tecnología y nuevas estrategias para enfrentar los cambios del mercado.
En este escenario, la pregunta ya no es únicamente si una empresa quiere utilizar inteligencia artificial, sino cuánto puede perder si decide no hacerlo. Fernández señala que la IA puede reemplazar o potenciar buena parte de los trabajos que se realizan frente a una computadora, pero su verdadero valor depende de cómo se la integre a la organización.
La oportunidad está en adaptarse, aprender y encontrar qué procesos pueden hacerse mejor con IA, sin perder de vista el criterio humano.