Lo automático vs. la elección

En lugar de reaccionar es mejor responder

Responder en lugar de reaccionar significa hacer una pausa consciente para procesar una emoción antes de hablar, en lugar de actuar de manera impulsiva por el calor del momento.

Generalmente cuando alguien dice hace algo que nos molesta, nuestro impulso suele ser reaccionar de inmediato, haciéndole saber cómo nos sentimos. Pero cuando las emociones están a flor de piel, estas reacciones pueden no ser tan útiles como quisiéramos a largo plazo.

Si bien reaccionar puede resultar gratificante en el momento, tomarnos un tiempo para que las emociones se calmen y responder desde un lugar más tranquilo, nos llevará a mejores resultados en nuestras relaciones. La reacción es rápida y emocional, impulsada por nuestros sentimientos inmediatos y sin reflexión.

Hay un estudio que afirma que, antes de sentarnos a reflexionar y pensar por 10 minutos, preferimos el dolor. Cuando llega un estímulo, nuestro cuerpo se prepara, porque nuestro cerebro se está preparado para reaccionar ante una amenaza, por lo que importante, asegura Camila Matus, especialista en bienestar integral & neurociencia aplicada, en entrevista para Café Fm Mundo, hacer una pausa. Cuando hacemos esa pausa podemos ver realmente cómo nos estamos sintiendo y ponerle nombre 'porque al ponerle nombre a la emoción, ya que está comprobado que calma la amígdala cerebral', asegura la experta. Cuando una persona intenta provocarnos lo primero que debemos hacer es respirar.

El ser humano está acostumbrado a la inmediatez, y aunque muchas veces necesitamos reaccionar ante un posible accidente, es necesario cambiar ciertas conductas, y para ello hay que percibir lo que pasa adentro de nosotros. Si queremos un resultado diferente, es indispensable respirar, parar un poco y desde ahí elegir y responder.