"Hay más temas políticos que técnicos en este tipo de decisiones" afirma Legarda sobre aranceles
En El Gran Musical, la disputa arancelaria con Colombia, sigue siendo un tema bajo la lupa de varios analistas que explican la dimensión de las consecuencias que esto puede traer. Para profundizar más en el tema nos acompañó Daniel Legarda, economista con formación en comercio exterior y exviceministro de Comercio Exterior.
Legarda explica que el impacto era algo que ya se veía venir. Las medidas arancelarias no solo afectan a la importación de productos colombianos, sino también a las exportaciones ecuatorianas.
Aunque ambos países pierden, advierte que el impacto es mayor para Ecuador. Mientras las exportaciones de Colombia hacia Ecuador alcanzan unos 1.900 millones de dólares —aproximadamente el 0.4% de su PIB—, las exportaciones ecuatorianas hacia Colombia rondan los 1.000 millones de dólares, cerca del 0.7% del PIB ecuatoriano, lo que evidencia una mayor dependencia comercial.
Los sectores ecuatorianos más golpeados por el arancel del 50% incluyen productos como: atún, tableros de madera, químicos, neumáticos, calzado de caucho, arroz, camarón, chocolates y otros productos que representan cerca del 80% de las exportaciones no petroleras hacia el mercado colombiano.
Del lado colombiano también hay afectaciones, especialmente en vehículos, autopartes, medicinas e insumos médicos, ya que Colombia es uno de los principales proveedores de estos productos para Ecuador. Además, la disputa también impacta a los servicios, como transportistas y operadores logísticos que dependen del comercio bilateral.
El economista advierte que los efectos podrían agravarse con el tiempo. "Mientras más se alargue esta disputa, más daños habrá", señala, y anticipa que marzo podría ser un mes aún más complicado para el comercio.
Legarda también alerta que medidas tan altas, como pasar de un arancel del 30% al 50%, pueden funcionar en la práctica como un embargo comercial, ya que limitan seriamente el intercambio entre los países. A esto se suma un problema adicional: el aumento de estas barreras puede incentivar el contrabando y el comercio ilegal, algo difícil de cuantificar pero que termina beneficiando a las economías informales.
Finalmente, el experto considera que existe un mensaje contradictorio en la política pública. Mientras el país busca proyectarse como un socio confiable para atraer inversiones, con acuerdos y acercamientos a mercados como Emiratos Árabes Unidos, al mismo tiempo mantiene tensiones con socios comerciales clave de la región.
Legarda recuerda que Colombia ha sido históricamente uno de los aliados comerciales más importantes por su cercanía y su relación económica de larga data. Por eso, junto con otros exministros de Comercio Exterior y representantes de la sociedad civil, se ha impulsado un pronunciamiento que busca abrir un diálogo entre los gobiernos de Ecuador y Colombia para evitar que la disputa siga dañando la economía y el empleo en ambos países.
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