Hombreras como símbolo de presencia y empoderamiento
A través de las décadas, la moda ha sido una pieza clave del empoderamiento femenino. Lo que no hemos podido decir con palabras, lo expresamos a través de nuestras prendas, haciendo que nuestros outfits se conviertan en una poderosa herramienta de expresión. La evolución del estilo y el vestuario de la mujer ha reflejado los cambios en la posición femenina en la sociedad y en el ámbito laboral.
Mediante la moda, las mujeres nos mostramos al mundo como somos, rompemos esquemas y asentamos nuestro lugar en la sociedad, dejando huella. Con la moda hacemos visibles nuestros pensamientos, ya que, al elegir las prendas que nos gustan, nos sentimos poderosas y confiadas, fuertes y seguras.
María Gallardo, especialista en visual merchandasing, comentó que las hombreras inicialmente fueron diseñadas para los militares, para dar estructura y seguridad a los hombros, como un efecto 'que dan firmeza, liderazgo y una posición de poder'. Sin embargo, para los años 80, hay un cambio significativo para las mujeres en el ámbito laboral. Es precisamente en esta época en donde la mujer empieza a ocupar cargos de liderazgo y a ser más disruptivas y empiezan justamente a usar las hombreras 'como una señal de poder, de decir aquí estamos', cuenta María.
Las hombreras dieron a las mujeres una silueta más imponente y estructurada. Esta elección de moda transmitía confianza, autoridad y un deseo de ser tomadas en serio y de mandar un mensaje claro.

