La cirugía robótica está abriendo nuevas posibilidades para trasplantes
Uno de los campos en los que se utiliza esta tecnología es el trasplante renal, tanto con donantes vivos como en determinados casos de donantes fallecidos. Calderón explica que, en una cirugía abierta tradicional, la apertura puede ser de aproximadamente 25 centímetros, mientras que con el abordaje robótico puede reducirse a cerca de 5 centímetros, además de pequeñas incisiones por donde ingresan los brazos del sistema. La tecnología Da Vinci permite al cirujano trabajar desde una consola con una visión tridimensional y ampliada del área que está operando, mientras controla directamente los instrumentos. El robot no toma decisiones ni opera por sí solo: cada movimiento depende del cirujano.
Esta diferencia también puede influir en la recuperación. De acuerdo con Calderón, en el caso de un donante de riñón, la evolución puede ser lo suficientemente rápida como para que el paciente salga del hospital al día siguiente, mientras que el receptor podría hacerlo alrededor de dos días después, dependiendo de cada caso. La evidencia médica disponible señala que las técnicas mínimamente invasivas pueden reducir el dolor, el tiempo de hospitalización y acelerar la recuperación frente a procedimientos abiertos en determinados pacientes.
Además, la cirugía robótica puede ofrecer ventajas en personas con características que anteriormente hacían más compleja una intervención, aunque no todos los pacientes son candidatos y la decisión depende de una evaluación médica individual.
El desarrollo de esta tecnología también alcanza a los trasplantes de hígado con donante vivo y a procedimientos relacionados con cáncer de riñón y cirugía abdominal. Calderón destaca que se trata de una inversión importante por el costo del equipo, la preparación del personal y la necesidad de contar con equipos médicos especializados. Sin embargo, considera que los beneficios pueden compensar la inversión cuando se toma en cuenta la recuperación y las posibilidades que abre para determinados pacientes.
En Estados Unidos, donde inicialmente eran pocos los hospitales que utilizaban estas técnicas por sus costos, riesgos y requerimientos de capacitación, la cirugía robótica se ha extendido progresivamente: actualmente existen centros que realizan trasplantes renales robóticos y programas de donación renal y hepática mínimamente invasiva.
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