La coctelería ecuatoriana conquista paladares con ingredientes de identidad local
Durante años, la coctelería estuvo marcada por recetas clásicas e ingredientes internacionales. Sin embargo, una nueva generación de profesionales está demostrando que Ecuador también puede contar su historia a través de una copa.
En entrevista para El Mundo de Cabeza, la sommelier Valeria Puga destacó cómo la coctelería nacional ha evolucionado incorporando ingredientes propios del territorio, como cacao, naranjilla, mortiño y otras frutas, hierbas y especias que forman parte de la riqueza gastronómica ecuatoriana.
La tendencia busca generar experiencias más auténticas, conectadas con la cultura y los sabores que identifican al país.
Esta evolución también responde a una corriente global que apuesta por el uso de productos locales y la sostenibilidad. Investigaciones académicas sobre mixología ecuatoriana señalan que ingredientes andinos como la naranjilla, el ishpingo y el babaco poseen un enorme potencial para desarrollar una identidad propia dentro de la coctelería contemporánea.
Además, varios bares y proyectos gastronómicos ecuatorianos han comenzado a construir propuestas basadas en productos nacionales, desde cacao fino de aroma hasta agave, guayusa y frutas tropicales. Esta tendencia permite crear combinaciones innovadoras mientras se promueve el trabajo de agricultores y productores locales.
Más que una moda, la coctelería con identidad ecuatoriana se perfila como una forma de revalorizar ingredientes tradicionales y proyectarlos hacia escenarios internacionales. Cada cóctel se convierte así en una experiencia que mezcla creatividad, territorio y cultura, demostrando que Ecuador también puede expresarse a través de sus sabores líquidos.

