De una pequeña casa a miles de estudiantes

La historia de la USFQ y su apuesta por una educación diferente y cercana

Hace 38 años, la educación superior en Ecuador comenzó a cambiar con la creación de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ). Lo que empezó como una propuesta que enfrentó dificultades para obtener los permisos necesarios terminó convirtiéndose en una institución que mantiene como eje la filosofía de las Artes Liberales. Carlos Montúfar, presidente del Consejo de Regentes de la USFQ, recuerda los primeros años de una universidad que nació con la idea de ofrecer una forma diferente de entender la educación superior en el país.


La historia comenzó mucho antes de la apertura de sus puertas en septiembre de 1988, con la idea impulsada por Carlos Montúfar, Santiago Gangotena y otros integrantes del proyecto. En sus inicios, uno de los principales obstáculos fue conseguir los permisos, en una época en la que la educación superior estaba dominada por las universidades públicas y todavía no existía una oferta privada como la actual. 

La propuesta buscaba incorporar en Ecuador el modelo de Artes Liberales, con una formación que permitiera a los estudiantes acercarse a distintas áreas del conocimiento. Finalmente, la USFQ abrió sus puertas el 1 de septiembre de 1988. La universidad comenzó en una casa de la avenida 12 de Octubre con 132 estudiantes y nueve profesores a tiempo completo.

Para Montúfar, una de las características que identifica a la USFQ es la cercanía entre profesores, estudiantes y toda la comunidad educativa. Los docentes son llamados por su primer nombre, sin importar la cantidad de títulos que tengan, y en las paredes de la universidad no se busca mostrar diplomas como símbolo de autoridad.

El proyecto también creció en su dimensión internacional: desde sus primeros años se establecieron convenios con universidades de Estados Unidos para recibir y enviar estudiantes. Actualmente, la USFQ cuenta con acuerdos con más de 100 universidades alrededor del mundo y mantiene programas de intercambio en Valencia, España, a través de GAIAS Europa.

Montúfar también destaca que, aunque existe la percepción de que la USFQ es una universidad costosa, más del 50 % de sus estudiantes recibe algún tipo de beca o apoyo económico, incluso con coberturas que pueden llegar al 100 %, porque la intención es que el acceso a la educación no dependa únicamente de la situación económica.

Los datos publicados por la universidad respaldan que cerca de la mitad de su población estudiantil recibe becas o asistencia financiera. Para el presidente del Consejo de Regentes, mirar hacia atrás genera satisfacción, pero también deja claro que todavía hay mucho por hacer, especialmente frente a los avances tecnológicos. La apuesta es mantener las Artes Liberales como una filosofía de formación y fortalecer carreras de las áreas humanas que permitan a los estudiantes actuar de manera positiva frente a los cambios que vienen. Porque, como resume Montúfar, la educación nunca es un producto terminado.