exámenes y autoexploración

La importancia de la detección temprana del cáncer de mama

Detectar el cáncer de mama a tiempo puede marcar una gran diferencia. La doctora Verónica Irigoyen, oncóloga clínica, insiste en que la prevención no debe quedarse en el mensaje "tócate para que no te toque", sino que debe incluir controles médicos periódicos y exámenes de imagen. La especialista explica qué señales deben llamar la atención, cuándo acudir a un médico y por qué la detección temprana es fundamental.

Uno de los puntos más importantes es no esperar a encontrar un bulto para realizarse un chequeo. Irigoyen explica que, cuando una persona detecta una lesión únicamente al palparse, esta puede ser más grande que las alteraciones que se identifican mediante exámenes de imagen. La mamografía utiliza rayos X para observar el tejido mamario, mientras que la ecografía emplea ultrasonido. Ambos estudios permiten identificar cambios que no siempre se sienten al tacto. La doctora recomienda comenzar los controles desde los 40 años y señala que la frecuencia, ya sea anual, cada dos años u otro intervalo, debe establecerse de acuerdo con los resultados, los antecedentes y el criterio médico. Las recomendaciones pueden variar según el riesgo individual y las guías aplicables, por lo que es importante consultar con un profesional de salud.

Entre las señales de alerta están la aparición de nódulos en la mama o la axila, la secreción por el pezón, los cambios en el tamaño o la forma del seno, las alteraciones en la piel y la retracción del pezón, es decir, cuando comienza a hundirse hacia adentro. También se debe prestar atención a cambios de color o enrojecimiento. Irigoyen recalca que el cáncer de mama puede avanzar sin provocar dolor en sus primeras etapas; por eso, no sentir molestias no significa que todo esté bien. Si aparece un cambio inusual, es importante acudir a un especialista, aunque no duela. Esto no significa que cualquier alteración sea cáncer, pero sí que necesita una evaluación. Si la mamografía o la ecografía muestran una lesión sospechosa, el siguiente paso puede ser una biopsia, procedimiento en el que se toma una muestra de tejido para analizarla y determinar si existen células cancerosas.

La autoexploración también es una herramienta para conocer el aspecto y la textura habituales de las mamas e identificar cambios. Para realizarla, se recomienda observar los senos frente a un espejo, primero con los brazos abajo y después levantados, para notar cambios en la forma, la piel o los pezones. Luego, con las yemas de los dedos, se palpa cada mama con movimientos suaves y ordenados, incluyendo la zona de la axila, sin olvidar revisar si existe secreción o alguna alteración nueva. No se trata de reemplazar los controles médicos ni de diagnosticar la enfermedad en casa, sino de reconocer señales que deben consultarse. 

La especialista también recuerda que los hombres pueden desarrollar cáncer de mama, aunque los casos son mucho menos frecuentes. Además, entre el 5 % y el 10 % de los casos de cáncer de mama se relacionan con cambios genéticos heredados, por lo que es importante informar al médico si existen antecedentes familiares de esta enfermedad.

Más allá de crear conciencia durante octubre, el llamado de Irigoyen es mantener el cuidado de la salud durante todo el año. La detección temprana no depende únicamente de la autoexploración: también requiere controles ajustados a la edad, los antecedentes y las necesidades de cada persona.