La miopía infantil crece y la prevención empieza con una evaluación
La miopía infantil se ha convertido en una preocupación mundial de salud pública. Se estima que, para el año 2050 afectará a la mitad de la población. El aumento de casos se debe principalmente a la reducción del tiempo al aire libre y al uso prolongado de pantallas a distancias muy cortas.
La detección temprana mediante una evaluación oftalmológica es la única herramienta eficaz para frenar su avance y evitar complicaciones mayores cuando sean adultos. Los niños deben recibir exámenes visuales completos en las etapas claves de su desarrollo, incluso aunque no manifieste síntomas ni molestas en los ojos. Es importante revisar la vista de los pequeños cuando recién nacen, a los tres años de edad, a los cinco años y posteriormente hacer controles anuales, en la etapa escolar y adolescencia, con el objetivo de monitorear cambios.
La detección temprana mediante una evaluación oftalmológica es la única herramienta eficaz para frenar su avance y evitar complicaciones graves en la edad adulta.
Una evaluación oftalmológica periódica permite identificar cambios en la visión, iniciar tratamientos oportunos y promover hábitos saludables que protejan la salud visual de los niños. uno de los problemas más comunes en los pequeños, es precisamente el de la visión y esto afecta en el rendimiento escolar. Por eso, afirma la Dra. Carmen Almeida, médico cirujano de Clínica Santa Lucía, es importante evaluar a los niños desde edades tempranas, para detectar cualquier patología reversible, como es la miopía o, conocida coloquialmente como 'el ojo vago'. Si es que ese pequeño no fue tratado a tiempo, es posible que nunca recupere la visión.
Los niños pueden padecer miopía, astigmatismo o hipermetropía. Ahí es necesario el uso de lentes y se estimula el ojo que menos ve, ejercitándolo. Todas las condiciones, si es que son tratados a una edad temprana, se pueden prevenir, por lo que es importante acudir donde un médico especialista.

