Micro infidelidades

Las "pequeñas" acciones que pueden romper una relación

No hay besos, no hay encuentros a escondidas y, muchas veces, ni siquiera hay contacto físico. Sin embargo, pueden doler igual o más. Las micro infidelidades son comportamientos cotidianos, sobre todo en redes sociales, que pueden afectar seriamente la confianza en una pareja. La psicóloga clínica Adriana Fornasini explica cómo reconocerlas, prevenirlas y evitarlas.

Hoy en El Gran Musical, martes de pareja,  y junto a Adriana Fornasini, psicóloga vamos a hablar sobre las micro infidelidades, un conjunto de comportamientos chiquitos, aparentemente inapropiados que ocurren fuera de la relación comprometida, a menudo sin querer, pero pueden hacer mucho daño a tu pareja. 

Las micro infidelidades son esas acciones pequeñas que, aunque parecen inofensivas, pueden resultar muy dañinas para la otra persona. Adriana Fornasini explica que no se trata de llegar a un beso o a un encuentro íntimo para hablar de infidelidad. 

A veces, el problema empieza antes: con likes excesivos en fotos de alguien que nos atrae, mensajes con "fueguitos", saludos que parecen casuales pero tienen otra intención, o pequeñas mentiras como decir que se sale con un amigo o amiga cuando en realidad existe un interés oculto.

Otro ejemplo común es mantener el número de una expareja cuando todavía existen sentimientos y se conserva el contacto frecuente, o visitar constantemente perfiles de personas que publican contenido desnudo. 

Para la especialista, el punto clave no es solo la acción en sí, sino el contexto y, sobre todo, la intención que hay detrás. Lo más importante es preguntarse: ¿esto lastimaría a mi pareja si lo supiera?

Fornasini señala que muchas veces estas conductas de infidelidad aparecen porque la persona busca validación externa. Según la teoría psicológica, esta necesidad puede originarse en la falta de validación recibida por parte del progenitor del género opuesto durante la infancia. En otros casos, las infidelidades aparecen como una señal de que la relación ya no está funcionando igual, está desgastada o presenta vacíos emocionales que no se han conversado.

Prevenirlas, dice la psicóloga, comienza por la honestidad y la comunicación dentro de la pareja. Hablar de los límites, entender qué cosas incomodan al otro y respetarlas, es fundamental. 

En tiempos donde gran parte de la vida pasa por el celular y las redes sociales, cuidar esos detalles digitales puede ser la diferencia entre fortalecer la confianza o empezar a romperla sin darse cuenta.