Ecuador ayuda al Cabo Mosquito

"Mosquito Mosquera" está delicado: el Cabo Mosquito necesita tu apoyo

Eduardo "Mosquito" Mosquera, ícono del humor ecuatoriano, enfrenta una grave enfermedad. Familiares y artistas lanzaron campaña solidaria para cubrir su tratamiento y cuidados especializados.

Mosquito Mosquera, el actor que hizo reír a Ecuador, necesita apoyo


Eduardo "Mosquito" Mosquera, uno de los actores más queridos de Ecuador, está delicado de salud. El pasado 16 de abril de 2026, familiares y amigos se unieron en una colecta pública para ayudar a solventar los gastos de su tratamiento, luego de que se informara que el actor enfrenta una grave enfermedad y que su estado de salud es reservado.


Artistas como Paola Olmedo compartieron en redes sociales una ficha informativa dirigida al público, con el objetivo de que los fondos recaudados sean destinados íntegramente a su tratamiento, medicinas y cuidados especializados. La recaudación busca que el actor pueda concentrarse exclusivamente en su recuperación.


El pasado 3 de abril, el icónico "Cabo Mosquito" fue homenajeado en la gala Valdivia Dorada celebrada en Guayaquil, un reconocimiento que llegó en un momento especialmente significativo dado su actual estado de salud.


Francisco Eduardo Mosquera Zapata nació en Quito el 13 de septiembre de 1957 e inició su carrera artística en 1981. Su personaje más icónico, el "Cabo Mosquito", surgió de una tarea universitaria en la Facultad de Artes de la Universidad Central del Ecuador.


Mosquera destacó en programas cómicos emblemáticos de la televisión ecuatoriana como "Dejémonos de Vaina"s, "Ni en Vivo Ni en Directo", "Vivos" y "Superespías", además de montar obras de teatro como "Cholo soys" (2000) y "Tempo Clown" (2012).


La situación de Mosquera no es nueva ni aislada. La falta de seguridad social y estabilidad económica para los artistas ecuatorianos es una problemática estructural que reaparece cada vez que un referente del arte nacional enfrenta una crisis de salud. Quienes lo conocen de cerca destacan que su pasión por el humor sigue más viva que nunca y que ha dedicado su vida a hacer reír a nuevas generaciones.


El gesto de la comunidad artística reafirma algo que el propio Ecuador siempre ha sabido: cuando uno de los suyos cae, la cultura se levanta unida.