Prevención del cáncer cervicouterino
El cáncer de cuello uterino es un problema de salud mundial, presentando una alta tasa de incidencia y mortalidad, sobre todo en países en vías de desarrollo. La historia natural del cáncer de cuello uterino es bien conocido, desde una infección por virus del papiloma humano (VPH), progresión a lesiones precancerosas y posteriormente el desarrollo del cáncer invasor.
Es una enfermedad que puede ser prevenible, mediante programas de vacunación y de tamizaje bien realizados, permitiendo controles adecuados y tratamientos quirúrgicos de enfermedades preinvasoras.
Hay una vacuna disponible para protegerla contra los tipos de VPH que causan la mayoría de los cánceres cervicales en las mujeres. Esta vacuna se recomienda, especialmente, para niñas, niños, mujeres, y hombres de 9 a 26 años. En niñas hasta los 15 años es necesaria una sola dosis, y pasada esa edad, se recomienda dos dosis, y finalmente, pasados los 40 años, se necesitan 3 dosis de la vacuna.
El cáncer cervical o de cuello uterino por lo regular se desarrolla lentamente. Comienza como cambios precancerosos, llamados displasia. La displasia se puede detectar por medio de un examen médico llamado citología vaginal o Papanicolaou. La displasia es completamente curable antes de convertirse en cáncer.
El cáncer cervicouterino es la segunda causa de muertes en el Ecuador, según explicó Margarita Cruz, especialista en Ginecología y Obstetricia, en entrevista para El Mundo de Cabeza. Dijo, además que esta enfermedad es totalmente prevenible, educando a las mujeres, así como a especialistas de la salud.
Es importante hacer controles regulares, para evitar que esta enfermedad avance en gran medida, siguiendo las indicaciones del especialista.

