Uno de los principales resultados, señaló Chiriboga, es el trabajo conjunto entre el Municipio, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. Esta coordinación ha permitido fortalecer los controles en zonas de diversión nocturna. Sin embargo, reconoció que la percepción ciudadana sobre la seguridad todavía cambia según el horario: durante las mañanas existe una sensación de mayor tranquilidad, mientras que en las noches persiste la preocupación por los robos.
Entre las zonas que requieren mayor atención mencionó los sectores periféricos de la ciudad. Por eso, considera necesario combinar los operativos y controles con acciones que permitan recuperar los espacios públicos, fortalecer los barrios y promover la participación de sus habitantes.
En cuanto a las acciones financiadas con la tasa de seguridad, Chiriboga detalló que se han adquirido y remodelado unidades, entregado implementos a la Policía e instalado puestos de mando operativo en Quito. También se han fortalecido los comités de organizaciones barriales mediante la entrega de kits y el trabajo directo con la comunidad. A esto se suman más de 790 alarmas comunitarias repotenciadas, con la participación de más de 23.000 ciudadanos. Además, se han destinado recursos para fortalecer las unidades municipales de seguridad, como la Agencia Metropolitana de Control (AMC). Según el funcionario, la ejecución de la tasa se encuentra entre el 60 % y el 70 %; explicó que los procesos contractuales han influido en que los recursos no se hayan utilizado en su totalidad. De cara a 2027, considera que todavía hay detalles por afinar y mucho trabajo por realizar.
Otro frente es el fortalecimiento del Cuerpo de Agentes Metropolitanos. El secretario indicó que se han incorporado motocicletas y otros implementos para mejorar su trabajo, y que también se solicitó a las autoridades competentes la autorización para que puedan utilizar armas que sean menos letales, aunque hasta el momento no han recibido una respuesta.
Sobre el control de motocicletas, mencionó que la AMT ha retenido más de 4.000 por distintas irregularidades; sin embargo, existen casos en los que sus propietarios no acuden a retirarlas, pues les resulta más sencillo adquirir una nueva.
Chiriboga, quien asumió la Secretaría en octubre, hizo un llamado a la ciudadanía para apoyar las acciones municipales y participar en la recuperación de los espacios de sus barrios. Aunque reconoció que aún queda mucho por hacer, aseguró que los niveles de seguridad están mejorando y que el objetivo es alcanzar un escenario en el que los quiteños se sientan cada vez más seguros.