"La Tierra siempre está liberando energía", explica Christian Rivera, al referirse a los recientes movimientos sísmicos registrados en Venezuela, señala que los dos terremotos consecutivos, puede parecer extraña, pero no es imposible debido a los sistemas de fallas geológicas en el que nos encontramos.
En el caso de Ecuador, advierte que todo Quito se encuentra en una zona propensa a sismos y que sectores como Solanda requieren nuevos estudios, pues asegura que existe preocupación por el hundimiento progresivo del terreno.
Además, lamenta que tras el terremoto de 2016 el país haya aprendido muy poco. A su criterio, la corrupción en algunos procesos de construcción influyó en parte de las pérdidas humanas, mientras que las autoridades continúan enfocándose más en la respuesta a las emergencias que en la prevención.
Para Rivera, la preparación comienza mucho antes de que ocurra un terremoto. Recomienda que cada familia cuente con un plan de emergencia, donde todos los integrantes tengan un rol definido y conozcan un punto de encuentro seguro. También insiste en asegurar o anclar los objetos pesados dentro de la vivienda para evitar accidentes durante un movimiento fuerte. A esto se suma la preparación de una mochila de emergencia, que permita sobrevivir al menos las primeras 72 horas tras un desastre. Esta debe contener agua, alimentos no perecibles, ropa abrigada e impermeable, radio con pilas de repuesto, linterna frontal, medicamentos, pala, silbato, fósforos, velas, documentos de identificación y, para quienes tienen mascotas, alimento y el carné de vacunas. Según explica, la mochila debería pesar alrededor de 25 libras y mantenerse siempre lista para una evacuación.
El experto también aclara varios mitos sobre qué hacer durante un sismo. Si una persona se encuentra en un edificio alto y no puede evacuar con seguridad, recomienda acostarse en posición de "bolita" junto a una estructura resistente, nunca debajo de mesas, camas u otros muebles que puedan colapsar. Asimismo, explica que permanecer bajo el marco de una puerta ya no es una recomendación válida debido a los cambios en los sistemas modernos de construcción. También aconseja alejarse de las ventanas y conocer previamente las rutas de evacuación y las gradas de emergencia de cada edificio. Rivera desmiente además el conocido "triángulo de la vida", al asegurar que no cuenta con respaldo técnico y no debe utilizarse como referencia para actuar durante un terremoto.
Finalmente, Rivera reconoce que es imposible pedirle a una persona que mantenga completamente la calma en medio de un terremoto. Sin embargo, sostiene que el miedo disminuye cuando existe preparación.
El experto, considera fundamental que la ciudadanía aprenda primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar (RCP), habilidades que pueden marcar la diferencia mientras llegan los equipos de emergencia, ya que en un desastre de gran magnitud la ayuda especializada puede tardar horas o incluso días.
También propone que los conjuntos habitacionales elaboren censos para identificar quiénes viven allí y cómo asistir a niños, adultos mayores, personas con discapacidad o mascotas en caso de una emergencia.