Un sismo puede ocurrir en cualquier momento y dejar muy poco margen para reaccionar. Por eso, la preparación no debería comenzar cuando el suelo empieza a moverse, sino mucho antes. Henry Ochoa Celi, Técnico Nacional de Atención Prehospitalaria de la Cruz Roja Ecuatoriana, explicó en El Mundo de Cabeza, junto a Karol Noboa, cuáles son las principales medidas de prevención ante sismos.
La preparación comienza en casa. Identificar las zonas seguras, establecer rutas de evacuación, conocer los puntos de encuentro y preparar una mochila de emergencia son acciones que permiten responder con mayor organización. También es importante asegurar muebles y objetos que puedan caer durante el movimiento y conversar con la familia sobre cómo actuar.
Durante un sismo, mantener la calma es fundamental. La recomendación general es ubicarse en una zona segura, proteger cabeza y cuello y alejarse de ventanas, vidrios y objetos que puedan desprenderse. Correr hacia las escaleras o intentar salir apresuradamente mientras el suelo se mueve puede aumentar el peligro.
Después del sismo, la situación requiere atención. Es necesario verificar si existen personas heridas, revisar posibles daños y mantenerse atento a información oficial. También pueden presentarse réplicas, por lo que no conviene regresar inmediatamente a lugares que hayan quedado afectados.
La prevención puede parecer exagerada cuando todo está tranquilo, pero durante una emergencia puede marcar una diferencia enorme. Saber qué hacer transforma el miedo en una respuesta más organizada y consciente.

