El traje de baño como una declaración de estilo
El verano suele asociarse con días de sol, playa, piscina y vacaciones, pero también representa una oportunidad para experimentar con la moda. En ese contexto, los trajes de baño dejaron de ser únicamente prendas destinadas a entrar al mar o tomar el sol y pasaron a convertirse en piezas importantes dentro del armario.
La fashion stylist Lady Goyes, con 17 años de trayectoria profesional dedicada al estilismo de moda, asesoría personal, comercial y editorial, habló en Café Fm Mundo sobre las principales tendencias de moda de verano y sobre una idea que va más allá de cualquier temporada: la ropa puede convertirse en una herramienta para expresar personalidad, seguridad y libertad.
Durante la conversación, Goyes recordó que el traje de baño tiene una historia vinculada inicialmente con la actividad atlética y que, con el paso de las décadas, evolucionó hasta convertirse en una pieza fundamental de la indumentaria de verano. Uno de los grandes cambios llegó en 1946, cuando el bikini apareció públicamente y comenzó una transformación que todavía continúa.
Hoy, las propuestas son mucho más amplias. Existen diseños para diferentes gustos, estilos y niveles de comodidad, desde bikinis pequeños de inspiración brasileña hasta enterizos, modelos retro y prendas tejidas.
El bikini de triángulo vuelve con fuerza
Una de las tendencias mencionadas durante la entrevista fue el bikini de triángulo, especialmente en versiones pequeñas que evocan la estética brasileña: sensual, relajada y atrevida.
Sin embargo, más allá de la tendencia, Goyes puso sobre la mesa una reflexión importante: disfrutar de la moda de baño no debería depender de tener determinada figura.
La estilista invitó a entender estas prendas como una posibilidad de experimentar con la propia imagen y no como una prueba que deba superar el cuerpo. La moda puede acompañar distintas siluetas y preferencias sin establecer quién tiene o no derecho a utilizar determinada prenda.
Ese planteamiento cambia la conversación. En lugar de preguntarse qué cuerpo es adecuado para un bikini, la pregunta puede ser qué diseño hace sentir cómoda y auténtica a cada persona.
Crochet: una tendencia que sale de la playa
El crochet también ocupa un lugar destacado entre las propuestas actuales. Los tejidos con relieve, acabados artesanales y superficies tridimensionales aportan una estética diferente a los trajes de baño y conectan con una tendencia más amplia que reivindica lo hecho a mano.
Una de sus principales ventajas está en la versatilidad. Goyes explicó que una pieza de crochet no necesariamente tiene que utilizarse exclusivamente para entrar al agua. Puede combinarse con una camisa blanca, pantalones de lino, pareos o faldas y convertirse en parte de un look completo.
Esta posibilidad permite pasar de la playa a un restaurante o recorrer un destino turístico sin tener que cambiar completamente de vestuario.
Para quienes se preocupan por la comodidad, la especialista explicó que las marcas dedicadas al swimwear han desarrollado textiles y acabados que permiten utilizar este tipo de prendas de manera más confortable, incorporando materiales que ayudan a evitar el roce directo sobre la piel.
Colores para atreverse
El verano también abre la puerta al color. Para quienes suelen elegir tonos neutros, la playa o la piscina pueden convertirse en el escenario perfecto para experimentar.
Durante la entrevista aparecieron tonalidades como el naranja y el azul, además de una mirada hacia los morados y otros colores que ganarán presencia en próximas temporadas.
La clave, según la estilista, no está solamente en elegir un traje de baño de un color llamativo, sino en construir un estilismo completo. Aretes, sombreros, carteras, sandalias y prendas complementarias pueden convertir una pieza de swimwear en un conjunto pensado de principio a fin.
Los colores azulados, además, pueden resultar especialmente interesantes para quienes buscan tonalidades que dialoguen con diferentes tonos de piel y con la estética natural del verano.
El regreso del estilo retro
Otra propuesta que llamó la atención fue la de los bikinis de cintura alta, inspirados en las décadas de 1950 y 1960.
Este diseño ofrece mayor cobertura en la zona abdominal y puede ser una alternativa para quienes quieren comenzar a utilizar bikini pero todavía prefieren sentirse más cubiertos.
El estilo retro también permite jugar con detalles más sofisticados, como apliques dorados, colores sólidos y siluetas estructuradas. Combinado con un pantalón de lino, un sombrero y unas sandalias, el traje de baño puede transformarse en el punto de partida de un look mucho más elegante.
La versatilidad aparece nuevamente como una de las claves de la temporada: una misma pieza puede funcionar en distintos contextos si se combina correctamente.
Cuidar el traje de baño también es parte del estilo
Comprar una buena prenda implica también aprender a conservarla. Goyes destacó que los trajes de baño son una inversión y, por ello, requieren cuidados específicos para mantener sus textiles y acabados.
La primera recomendación es leer las instrucciones de lavado. Aunque algunos materiales parezcan resistentes, no todos reaccionan de la misma manera al agua, detergentes, calor o exposición solar.
Entre los consejos compartidos está evitar introducir estas prendas en la lavadora y no secarlas directamente bajo el sol. Lo recomendable es dejarlas secar a la sombra.
En el caso de los modelos de crochet, también aconsejó utilizar bolsas destinadas a prendas delicadas para proteger sus tejidos.
Estos cuidados no solamente ayudan a conservar mejor la ropa, sino que también se relacionan con una manera más sostenible de consumir moda: comprar prendas de calidad, utilizarlas durante más tiempo y evitar reemplazarlas innecesariamente.
Una prenda que comunica
La conversación con Lady Goyes dejó una idea que atraviesa todas las tendencias: el traje de baño puede ser mucho más que una prenda funcional.
Puede hablar de una personalidad atrevida mediante un bikini de triángulo, transmitir elegancia con un diseño retro, incorporar artesanía a través del crochet o convertirse en una pieza versátil cuando se combina con otras prendas.
Pero, sobre todo, puede representar una oportunidad para disfrutar del verano sin convertir el cuerpo en una condición para vestir como se desea.
La moda cambia constantemente. Los colores vienen y van, las siluetas regresan y las tendencias se reinventan. Lo que permanece es la posibilidad de elegir aquello que representa a cada persona.
Porque el verdadero estilo no consiste únicamente en seguir lo que está de moda. También consiste en sentirse bien con lo que se lleva puesto y tener la libertad de disfrutarlo.

