Santiago García Álvarez considera que el Paro Nacional tiene consecuencias económicas graves
En entrevista para El Gran Musical con Christian del Alcázar Ponce, Santiago García Álvarez, economista y profesor de la Universidad Central del Ecuador, se abordó el noveno día del paro nacional en Ecuador y su profundo impacto económico y social. Las protestas, lideradas principalmente por movimientos indígenas y sectores de transporte, buscan expresar su rechazo a la eliminación del subsidio a los combustibles y a ciertas políticas públicas del gobierno. Sin embargo, según el experto, las consecuencias ya son graves y generalizadas.
García explica que la paralización afecta distintos sectores de la economía. Solo en turismo se pierden aproximadamente 2 millones de dólares diarios, mientras que productores, comerciantes y manufactureros reportan daños cercanos a 80 millones de dólares. Además, la interrupción del transporte limita la distribución de alimentos, encarece la canasta básica y genera riesgos para tradiciones culturales como la colada morada.
1. Transporte afectado: La interrupción de rutas y bloqueos en carreteras impide la movilización de personas y mercancías. Transportistas no federados y campesinos se ven especialmente perjudicados, lo que afecta la economía local y la cadena de abastecimiento.
2. Turismo en riesgo: Provincias turísticas, como Imbabura, experimentan pérdidas millonarias. La detención de actividades limita la llegada de visitantes y reduce ingresos de hoteles, restaurantes y servicios asociados.
3. Comercio y producción golpeados: Comerciantes, manufacturas y exportadores agrícolas enfrentan caída de ventas y dificultades para cumplir con pedidos, lo que puede retrasar la recuperación económica iniciada tras la crisis de 2024.
4. Empleo y recuperación económica: La economía del país, que mostraba signos de recuperación tras el último año, corre riesgo de retroceder. Las empresas, desde restaurantes hasta pequeños comercios, frenan contrataciones y posponen inversiones, afectando la generación de empleo.
5. Necesidad de diálogo: García destaca que la solución requiere mesas de negociación con participación de gobierno, movimientos indígenas y mediadores internacionales o religiosos. Se propone perfeccionar las medidas de compensación y focalizar apoyos, garantizando que los más vulnerables no resulten afectados por la eliminación del subsidio.
El economista hace un llamado a implementar planes de mediano plazo para la agricultura familiar y la lucha contra la desnutrición crónica infantil, asegurando que las políticas públicas sean efectivas y participativas. Solo así se podrá mitigar el impacto económico y social de estas movilizaciones.
