El love bombing, explica Bermúdez, consiste en un bombardeo emocional y afectivo que ocurre desde el inicio de una relación. Es cuando una persona, apenas en los primeros encuentros, asegura que encontró "al amor de su vida" o que la otra persona es "la indicada". Aunque este tipo de demostraciones pueden generar ilusión y hacer sentir especial a quien las recibe, también suelen despertar cierta incomodidad por la rapidez con la que avanza el vínculo.
La especialista advierte que, cuando estas manifestaciones aparecen demasiado pronto, no siempre responden a un sentimiento genuino, sino que pueden formar parte de una estrategia para crear dependencia emocional.
Según la psicóloga, el problema comienza cuando, después de llenar de atención, cariño y promesas a la otra persona, quien ejerce el love bombing cambia repentinamente su comportamiento. Es en ese momento cuando aparecen el distanciamiento, las actitudes confusas y el dolor emocional, dando paso a una dinámica de manipulación.
Bermúdez señala que una de las primeras señales de alerta es la urgencia con la que alguien intenta convertir a la otra persona en el centro de su vida, sin haber construido todavía una relación sólida. Este tipo de conductas suele afectar con mayor intensidad a quienes tienen heridas emocionales o dependencia afectiva, ya que la necesidad de sentirse queridos puede dificultar que identifiquen estas señales a tiempo.
Para evitar caer en este tipo de relaciones, la especialista recomienda observar más los hechos que las palabras. "Las palabras enamoran, pero es la coherencia la que revela quiénes son realmente las personas", enfatiza. Por ello, aconseja permitirse conocer a la otra persona sin acelerar el proceso, respetar los tiempos de la relación y prestar atención a que exista coherencia entre lo que dice y lo que hace.